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Intentos de reelección y democracia


Liriola Guerra García / Abogada ( opinion@epasa.com) / -

La derogación del artículo 178 de nuestra Carta Magna viene a ser una iniciativa de reforma constitucional presentada por el exprecandidato presidencial del Partido Revolucionario Democrático (PRD), intentando conseguir que se derogue este artículo, que taxativamente prohíbe la reelección del presidente, inmediatamente después de su mandato presidencial.

La idea es llevarnos a un referéndum para que decidamos si tenemos interés como ciudadanos en que el periodo presidencial se pueda alargar por cinco años más, aparece cuando temas muy álgidos se han estado ventilando en la palestra, en la que se aprovecha la oportunidad de que el planteamiento provenga de un ciudadano que fue PRD, pero que tiene amistad con Cambio Democrático.

Solo mentes maquinadoras que se arrogan el título de estrategas en las artes políticas han estado hilando esta idea dándole forma y contenido y han usado convenientemente esta figura, haciendo suponer de alguna manera que la intención obedece a los lineamientos del PRD.

El presidente Ricardo Martinelli ha reiterado su desinterés de ir a la reelección, pero inusitadamente aparece esta noticia que deja un mal sabor de boca en la colectividad panameña.

La derogación del artículo irrespeta la esencia de nuestra Constitución, que hasta ahora permanecía guardando fielmente ideales de libertad y democracia, delimitando el mandato de un presidente por cinco años, imposibilitándolo a perpetuarse en el poder.

Las reelecciones presidenciales en América Latina no han dado el menor fruto. Los países han caído en un desconocimiento de la democracia, con la ausencia de un proceso electoral prístino. Estos procesos electorales han estado plagados de actos que dejan entrever que el sufragio no ha sido claro y transparente, lo que impide a estos pueblos (sin mencionar ninguno en particular) confiar en los resultados.

Hoy estos países se suman en grandes crisis económicas producto de la falta de seguridad jurídica que representan, lo que no los hace atractivos para inversión.

De los panameños depende la alternabilidad del poder público, la democracia y el respeto de nuestros derechos porque es ahora cuando de manera incipiente se dan los principales atentados a nuestra democracia que, con altos costos habíamos conseguido, y que ahora se pierde con ideas nefastas antipopulares que nacen en mentes ávidas de poder, de fama y gloria a costas de la paz y el equilibrio de un pueblo.

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Viernes 14 de agosto de 2026