Intermedio: lluvias, política y fútbol
Hago hoy un alto que llamo intermedio en la serie histórica que estuve ofreciendo del documento del Padre Marini sobre la Panamá de 1747.
Estamos ene l mes de julio del 2012 en esta nuestra patria. Aguaceros con inundaciones, tormentas eléctricas, inundaciones de viviendas y, sobre todo, las distintas comunidades en protestas callejeras reclamando luz, agua, escuelas, seguridad por un lado, mientras que a otros niveles, tensiones verbales y de hecho de todo género.
Hago un espacio especial para felicitar la actitud del prelado católico, el señor arzobispo Ulloa, viviendo, a pesar de todos los pesares, de mediador, por vocación, en un contexto que en un momento pareció atentar contra la institucionalidad.
Se inauguró el nuevo periodo de la gesta presidencial y se desinfló el temor que amenazaba con el discurso presidencial que esta vez no fue de confrontación directamente. Fue un momento de alivio. Y vemos que sobresalió la civilidad con la celebración en la 5 de Mayo de los partidarios del Gobierno. Así que no todo está malo. Sigue venciendo la esperanza en que nosotros, con el auxilio divino, podemos convivir dentro de las más flagrantes diversidades en tratar de empujar este país.
Dentro de los eventos sobresalientes para el sector creyente católico en el territorio nacional, estuvo la recolección en las calles como fase de la Campaña de Promoción Arquidiocesana y la exitosa celebración de la 42.ª Cena de Pan y Vino con el testimonio sacerdotal de su excelencia monseñor Oscar Cardenal Rodríguez, autoridad de alta estatura teológica en Centroamérica, actual arzobispo de Honduras, quien nos deleitó con sus anécdotas personales y la trayectoria brillante de su vida de religioso salesiano y académico de larga preparación.
Digno de mencionar la participación en el escenario del grupo creativo de los seminaristas del Seminario Mayor San José, como todos los años.
No podemos dejar de dar constancia del gozo que ha tenido la colonia española en nuestro país con la victoria deportiva en balompié, en el campeonato de Europa. Decía un sacerdote español visitante: al menos esta es una noticia distinta y positiva fuera de la ya tan común de anunciar la quiebra económica del Estado español. No todo está tan mal como quisieran muchos.
En la próxima entrega, continuaremos con el documento que nos propusimos divulgar por su curiosidad histórica que nos muestra lo que fue la Panamá de los años 1700.
