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Inversión en investigación e innovación

Por: Redacción 02/04/2016

La inversión en investigación e innovación en el país es muy débil; en las universidades sumamente ínfima. Las universidades oficiales no cuentan con los recursos suficientes para invertir en este campo tan esencial. Es un reto cambiar esta realidad si es que aspiramos a aproximarnos a los niveles de primer mundo. En el caso de la UP, tenemos un sector docente e investigadores calificados, pero hay limitaciones que obstaculizan los avances como lo es la falta de inversiones.

La "economía del conocimiento", como le llaman algunos, dicta pautas que inciden en la estrategia para el desarrollo de nuestras economías; de este contexto no escapan las universidades, puntualmente el papel que tienen en la generación de los conocimientos socialmente útiles y, por tanto, sugerentes para la expansión de los entornos locales y nacionales. Los éxitos alcanzados en otras partes del mundo, allende a nuestras fronteras regionales, demuestran lo tan importante que es invertir en la generación de nuevos conocimientos.

En visita a Taiwán, julio de 2014, nos impactó la declaración del representante de comunicaciones del gobierno; señaló que el desarrollo que ha tenido el país en las dos últimas décadas está relacionado con las inversiones en educación superior y en los programas de investigación. Las cifras establecen las diferencias. Mientras que en América Latina hay una baja inversión en investigación representando solo el 2% de la inversión mundial; los países asiáticos dedican el 28%, Europa el 30% y los Estados Unidos el 39%.

En Panamá la inversión en ciencia, investigación e innovación, aun cuando ha sido mejorada respecto al periodo 2010-2014, sigue siendo escasa. Esta inversión insignificante no es cónsona con lo que ocurre con nuestra economía. Podría decirse que gozamos de una economía exitosa desde el punto de vista del PIB, aunque la distribución de esa riqueza es otra cosa.

La debilidad en el campo de la investigación es igualmente en la Universidad de Panamá, con un escaso presupuesto para la investigación, desarrollo e innovación. Se asigna el 4% del presupuesto institucional para la investigación, con la salvedad de que gran parte de este porcentaje es para funcionamiento. Y todo esto, aun cuando la Ley 24 orgánica de la UP establece "que el fundamento de la educación superior es la investigación y por tanto queda obligada a promoverla". La necesidad de fortalecer el campo de la investigación lo expresa la institución con la aprobación, en el 2012, del Reglamento del Sistema de Investigación en el que se establece, en el artículo 26, que la Universidad de Panamá "creará un fondo convertible con el propósito de incentivar la investigación?". Pero, las limitaciones presupuestarias no han permitido hasta la fecha dar cumplimiento a ese mandato reglamentario.

La misión de la Universidad es generar y proyectar los nuevos conocimientos como bienes de utilidad social y que, por tanto, atiendan a las exigencias de nuestros entornos locales, así como nacional. En este esquema, de garantizar calidad en los servicios que prestamos, no es posible sin los recursos suficientes por lo que hay que tomar medidas que los garanticen.

Docente universitario

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