Invitación a la tormenta
Si se hiciera un plebiscito sobre la posibilidad de abrogar la ley 30, bautizada por el pueblo como “Ley Chorizo”, es decir, revocarla por completo, no hay dudad de que la inmensa mayoría de los ciudadanos votaríamos por su desaparición.
Aparentemente el Gobierno Nacional, empecinado o porque no se ha dado cuenta del peligro, ha convenido en revisarla, pero parcialmente, razón por la cual presentimos que está jugando con fuego y provocando un nuevo estallido como el recientemente ocurrido en Bocas del Toro.
Estamos muy lejos de tratar de soliviantar a alguien, pero el repudio que dicha ley ha inspirado en la comunidad a lo largo y ancho del país, nos hace presentir que no borrarla del mapa en todo su contenido, traerá como consecuencia vientos huracanados.
Dadas las circunstancias, lo sensato sería, para evitar inevitables repeticiones de lo ocurrido en Bocas del Toro recientemente, no enfrascarse en una lucha peligrosa porque lo preferible es no entablarla. Desconocemos cuáles intereses estén primando para no derogarla, pero en definitiva no parecen ser los intereses del pueblo, aquellos que se nos dijo, estarían por encima de los intereses de los políticos.
