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JMJ llega a Panamá

Por: Redacción 06/08/2016

La Jornada Mundial de la Juventud, conocida por sus siglas JMJ, es un evento presidido por el Papa que congrega cada dos o tres años a miles de jóvenes católicos o afines. Hace unos días, en el acto de clausura en Cracovia, anunció el papa Francisco que la próxima sede de este magno evento será la República de Panamá, algo que representa para muchos fieles, una bendición. Es importante explorar el panorama completo de manera objetiva para entender la preparación que necesita nuestro país centroamericano para llevar a cabo este proyecto.

Algunos panameños a diario manifiestan: “no debemos politizar el evento”, sin embargo, es imposible ignorar el gran reto que representa celebrar la JMJ en Panamá. El papa Francisco recalcó: “Panamá debe prepararse”. La preparación compromete millones de dólares del Estado panameño en: hospedaje, alimentación, transporte, aseo, equipos de primeros auxilios, recursos humanos, políticas migratorias y logística en general. La venida de miles de jóvenes se traduce en un ingreso económico que llegará directamente al panameño, pero solo dicho ingreso será mayor a la deuda en la medida que los distintos sectores como: Ongs, organizaciones mundiales de DDHH, empresa privada y la ciudadanía en general apoyen desprendidamente como lo han hecho en otras ocasiones como: Miss Universo, la visita del papa Juan Pablo II, la pasada Cumbre de las Américas, entre otras, de no ser así, podríamos afrontar una crisis como lo ocurrido en Grecia o Brasil. Es necesario el trabajo en conjunto para poder palpar realmente el “beneficio económico” que pudiese representar ser sede de la JMJ.

Es de conocimiento de todos que para la fecha en que pretende celebrarse la Jornada Mundial de la Juventud en Panamá, simultáneamente estará en curso la Fiesta Electoral, donde distintos candidatos competirán para puestos de elección popular.  Para poder llevar a cabo esta convención religiosa, todos los panameños debemos poner nuestro empeño e interés. Es fundamental para el desarrollo de la JMJ en el 2019, que divorciemos la campaña política del evento. Debemos procurar demostrar lo mejor de nosotros, poner a un lado diferencias políticas, y relucir la calidad humana que nos caracteriza desde el inicio de nuestra República, destacando una sola bandera: la de las dos estrellas y tres colores.

Por otro lado, muchos panameños que no comparten la fe católica sostienen que el Gobierno le da prioridad y preponderancia a la Iglesia católica, no obstante, hay que recalcar que el Istmo de Panamá es un país de tránsito desde antes de su “descubrimiento” y que: “Pro Mundi Beneficio” va en nuestro escudo por ser un país de servicio. Panamá ha sido acogente de distintos tipos de personas. Son comprensibles las diferencias en cuanto a creencias religiosas, sin embargo, hay que tener en consideración que así como en el 2019 es una congregación católica, en el futuro cercano pudiera ser: evangélica, musulmana, judía, ortodoxa, budista o inclusive ateísta y los fieles católicos no deben protestar sin fundamento.

Mediante comentarios estériles, sin fundamento, pasionales o radicales no aportamos a la causa ni impediremos que la Jornada Mundial de la Juventud se celebre en Panamá, por ende, procuremos hacer críticas constructivas, con fundamento y que aporten algo positivo para los preparativos del evento. Aportemos mediante ideas frescas y políticas aplicables para el buen desarrollo de la JMJ. No percibamos esto de manera meramente religiosa sino como una oportunidad para destacarnos frente a la comunidad internacional y lavar la cara del país luego de aquellos escándalos que tan mal nos dejaron, también, como una coyuntura para lograr un ingreso económico extra. Es nuestro momento para lucirnos y demostrar que Panamá está hecho de gente trabajadora, alegre y servicial. Empecemos desde ya.

Estudiante de Derecho y Ciencias Políticas de la USMA

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