Juegavivo y golpes reputacionales
En los últimos días, el presidente Juan Carlos Varela ha reaccionado a los comentarios mediáticos del premio Nobel de economía Joseph Stiglitz y del experto anticorrupción Mark Pieth sobre la recomendación de cuarentena a los paraísos fiscales y comentaba: "El futuro de Panamá depende de los panameños, de sus funcionarios, del Gobierno, de su presidente, no del señor Stiglitz ni de Pieth...". Es curioso que en tiempo real pareciera que caemos presos de la búsqueda y visitas a Google para encontrarnos con más de 5.4 millones de direcciones en la web que en 0.71 segundos detectan impactos negativos a la reputación país, relacionadas con las palabras clave Panamá, Panamá Papers, Stiglitz y Pieth.
El trabajo de la administración Varela está siendo efectivo al acercar al país con naciones poderosas que van apoyando los esfuerzos de transparencia y lucha anticorrupción que llevan al mandatario a exponer externamente que las opiniones contundentes hechas por Japón y Alemania señalan que Panamá está haciendo las cosas bien en el sistema financiero. Pero, mientras eso sucede, los golpes reputacionales continúan apareciendo, propinados por intereses foráneos, fuego amigo y la novatada misma de una gerencia gubernamental, que sin reconocimiento de una asesoría idónea a "petit comité", o ejecutando malas tácticas de una estrategia combinada con los peores ingredientes del genio local desestimado y el erudito foráneo poco operativo, hacen que Panamá luzca floja y carente de argumentos sólidos que validen los buenos mensajes del país.
En el ambiente se percibe que el presidente deja esta situación de reputación como "caso cerrado", entendiendo que no se trata del país, sino de un problema global que deja la puerta abierta al entendimiento de que lo que para muchos es un ilícito, la actividad siga teniendo vigencia en países que aún no deciden si la evasión fiscal, la prostitución, o iniciativas que se asocian con lavado de activos y el juegavivo con evidente tinte de corrupción, no supongan una conducta delictiva que se castigue con todo el peso de la ley.
Si actuamos con cautela y efectividad, en apego a las normas y demostrando absoluta transparencia, recuperaremos la carretera reputacional para años venideros. De momento, todo apunta a que el temporal se mantenga con cielo gris, lluvias granizadas y posibilidad de tormentas aisladas, haciendo que el clima de Panamá siga incierto y sin rumbo fijo, estancado en vaivenes politiqueros, promesas incumplidas y un sentimiento de absoluta desconfianza y xenofobia, pese a que sigamos cacareando que como país no nos para nadie.
Periodista