Julian Assange ha jugado con todos
El caso de Julian Assange ha provocado gran revuelo y serios problemas diplomáticos entre Ecuador, Gran Bretaña y Suecia.
Hay muchas preguntas sobre esta situación y lo que realmente llevó al presidente de Ecuador, Rafael Correa, a darle el asilo político al fundador de WikiLeaks.
El 22 de mayo de este año Assange le realizó una entrevista al mandatario ecuatoriano, donde este no desaprovechó la oportunidad para arremeter contra los medios de comunicación y dejar claro que los dueños de los medios, bajo su criterio, son lo más nefasto en la Tierra.
Además, el creador de WikiLeaks coincidió en muchos puntos con el mandatario ecuatoriano, entre ellos, el papel de Estados Unidos en el mundo, donde Correa y Assange se manifestaron en contra de la política intervencionista del Gobierno estadounidense en algunos países.
Pensando fríamente las cosas, pareciera qua Assange, a lo largo de este tiempo, ha calculado muy bien cada uno de sus pasos para asegurarse de que el juego siempre esté a su favor.
¿Cómo es posible que un mes después de la entrevista para uno de sus programas por internet con el presidente Correa, Assange tome la decisión de refugiarse en la Embajada ecuatoriana en Londres y crear un incidente con esta actitud?
No cabe duda de que el fundador de WikiLeaks escogió muy bien a los actores de su aventura.
Pues conoce la forma de pensar de los mandatarios de la región suramericana contra Estados Unidos, y sabía que el presidente Correa no permitiría que se llevara a cabo una extradición sin garantías y que este mantendría una posición dura desde el principio hasta el final.
Queda comprobado, una vez más, que Julian Assange, quien logró fama promoviendo escándalos con documentos secretos, ha puesto a tres naciones frente a frente para su tranquilidad.
Aunque la historia no ha terminado, hay que ver cuál será su próxima movida.
