Justa sanción
Los dirigentes docentes no tienen excusas y tratan de justificar sus faltas administrativas y disciplinarias. Sus alumnos y el sistema educativo merecen respeto de parte de los líderes gremiales y de los propios educadores.
Cuando el Ministerio de Educación impone sanciones a dirigentes como Andrés Rodríguez, surgen algunas voces en contra que solo se concentran en la acción, olvidándose de las causas que provocaron dicha sanción.
La actitud de Rodríguez en diferentes administraciones ha sido desafiante. Su condición de dirigente no lo exime de sus deberes como docente ni tampoco lo faculta para irrespetar a sus superiores.
Eso debe quedar muy definido y el mensaje que ha enviado el gobierno, a través de las autoridades educativas, es positivo. Junto a Rodríguez también existen otros líderes gremiales que apuestan más por la confrontación que por buscar las mejores alternativas para el sistema educativo.
En la pasada administración, varios ministros que pasaron por el Meduca cuestionaron fuertemente la actuación de los dirigentes docentes. Incluso Rodríguez fue sancionado en los últimos días del gobierno de Martín Torrijos por faltas consideradas graves.
En Veraguas también han surgido procesos judiciales contra los representantes de un gremio de profesores por falsificación. Aunque las investigaciones apenas se inician, no se puede negar que las polémicas han rodeado a esa misma organización.
Ahora cuando son sancionados por cometer faltas deciden convocar a huelgas y paros en todo el país. No será extraño que en los días previos al inicio de clases del próximo año comiencen a ventilar los mismos temas. La modernización de la educación es impostergable y no admite más retrasos.