Justicia a la cultura
La Asamblea Nacional discute un proyecto de ley que busca saldar una vieja deuda con la cultura panameña.
Se trata del 416, que ya fue aprobado en primer debate, con el fin de estimular y proteger las manifestaciones artísticas y culturales, así como el patrimonio cultural de la Nación.
El documento es un esfuerzo hecho por conocidas figuras del ámbito cultural, intelectual y diputados de diferentes bancadas. El resultado final es un proyecto moderno y completo que eleva la cultura a tema de Estado, con el asesoramiento de un Consejo Nacional integrado por conocedores del tema.
Puntos relevantes saltan a la vista: el Instituto Nacional de Cultura (INAC) sería elevado a ministerio y amplía el concepto de lo que es cultura, al definir la actividad como modos de vida, rasgos y expresiones culturales e intelectuales con los que los individuos y comunidades interpretan la realidad, conviven y modifican su entorno.
Y por primera vez en la historia republicana, diversas instancias públicas y privadas, incluyendo a las diferentes etnias del país, participarían en la elaboración de una política cultural nacional.
La parte económica también está salvaguardada en esta iniciativa. Además del presupuesto que se le asignaría por su calidad de ministerio, las actividades culturales tendrían una fuente directa de financiamiento mediante la creación del Fondo Nacional de Cultura.
La comunidad cultural, en especial, y la sociedad panameña, en general, espera que muy pronto este proyecto sea una realidad. No caben excusas para que el país cuente, de una vez por todas, con un instrumento legal que ponga a salvo el patrimonio cultural panameño de la presente y futuras generaciones.
