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Justicia llevada por el viento


Adelita Coriat (opinion@epasa.com) / Periodista

Era un 3 de enero de 2012, Moncada Luna se posesionaba como presidente del Órgano Judicial. Ante la prensa juró adoptar nuevos retos. El primero, transformar y renovar la institución, "abrir un camino hacia la honestidad cristalinidad y celeridad de la justicia de este país". Aquella tarde, Moncada dijo que reformaría un artículo para que cada "despacho cuando llega un expediente tenga un tiempo definido en ese despacho, va a ser en todas las jerarquías incluyendo la Corte Suprema de Justicia, si llega un expediente a un magistrado de la corte de justicia que queda de ponente, ese magistrado va a tener un tiempo definido para hacer un proyecto de resolución, el resto de los ocho tendremos un tiempo para leer el proyecto y la lectura va a ser simultánea y posteriormente vamos a tener un tiempo definido para firmar esa resolución".

Una promesa no solo comprometedora, con la que retó al público a que lo criticara en caso de no cumplirla. Creo que llegó el momento. "Le voy a decir algo distinguida Dama, lo único que les pido a ustedes es que nos den la oportunidad de hacer lo que acabamos de decir, no nos critiquen antes de tiempo, critíquenos si no lo hacemos", me respondió Moncada cuando le pregunté cuál era la confianza que podía tener la ciudadanía en sus promesas sobre la agilización de expedientes en la Corte.

Reiteró Moncada Luna: "la época en que los expedientes quedaban engavetados en algún despacho, esa época va a pasar". Era fácil predecirlo. Sin voluntad nunca pasaremos a la "nueva era" prometida. Nuestra justicia sigue siendo tortuguista, selectiva, y oscura. ¿Qué impide a un Presidente de la Corte instalar un sistema digitalizado para que a través de internet se puedan monitorear los movimientos del expediente en cada despacho y el tiempo que reposa en cada escritorio?

Si el presidente de la CSJ aún cuenta con ese buen espíritu de eliminar la corrupción, ¿por qué no ordena auditorías serias a los despachos de jueces y colegas? Evitaría muchos rumores sobre pagos o coimas a cambio de sacar o meter expedientes, fallos, amparos, o recursos. Sería más transparente si cotejaran salarios vs. bienes que ostentan, empezando por los autos. ¿Es que acaso se debaten "cuotas de poder" internas y/o externas capaces de retener, agilizar, o determinar el curso de la justicia ignorando el derecho? Presidente, el cambio se basa en el ejemplo, en la voluntad y en los hechos, más que en hacer el bien al prójimo. Al Creador nadie le puede echar cuentos.

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Viernes 14 de agosto de 2026