Justicia moderna
La justicia es uno de los pilares que soporta los sistemas democráticos. Panamá, un país en pleno crecimiento socioeconómico, se merece un Órgano Judicial eficiente y confiable.
El mensaje del nuevo presidente de la Corte Suprema de Justicia, Alejandro Moncada, permite abrir el compás para hacer una evaluación objetiva de este órgano del Estado.
Históricamente se ha cuestionado con dureza la lentitud con la que se manejan los casos que llegan a los distintos despachos judiciales.
Acabar con la excesiva burocracia y la justicia selectiva será uno de los principales retos del nuevo presidente de la Corte. La evaluación de los magistrados y jueces es necesaria para establecer el nivel de productividad de algunos despachos.
Los cambios propuestos son difíciles, pero serían importantes para devolverles la confianza a los ciudadanos.
Medir el tiempo en que permanece un expediente en un despacho judicial y establecer tiempos de tramitación no es negativo, siempre y cuando se cumpla con la ley.
La modernización del sistema judicial no es un tema nuevo, por lo contrario, desde hace años se habla de la necesidad de agilizar procesos.
Moncada asumió ayer ese compromiso de impulsar reformas al Código Judicial y presionar a los funcionarios que tienen la responsabilidad de impartir justicia.
Los ojos de la opinión pública seguirán de cerca sus compromisos y velarán porque se respeten los principios de independencia de los órganos del Estado.
Devolverles la confianza a los ciudadanos no será tarea fácil, tomando en consideración las promesas incumplidas de otros presidentes de la Corte Suprema de Justicia. Un sistema judicial eficiente y transparente beneficia al país.
