Justicia para los mártires
Hoy se cumplen 48 años de la gesta del 9 de enero de 1964, en la que un grupo de casi 200 estudiantes luchó para que la bandera panameña fuese izada en la Zona del Canal.
Transcurridas más de cuatro décadas, me pregunto si las nuevas generaciones tienen idea de la magnitud del sacrificio que ese grupo de jóvenes hizo para que Panamá recuperara su soberanía y parte de su territorio.
En los últimos años es muy poco el interés que han demostrado las autoridades por esta histórica fecha y de las nuevas generaciones por conocer qué ocurrió en esa fecha.
Las autoridades casi nunca asisten a los actos conmemorativos, dejando un vacío y una sensación de poco importa.
Por años los familiares se han quejado de las diversas administraciones que han hecho muchas promesas que no se han cumplido.
A eso hay que sumarle el abandono en el que tienen el monumento que se encuentra en las inmediaciones de la Asamblea Nacional, ya que en todo el año no se ocupan de darle el mantenimiento y la seguridad que merece, y personas del mal vivir se han dedicado a utilizarlo para realizar actos indebidos.
¿Dónde está la seguridad? ¿Dónde está el amor por nuestra historia y por las cosas que nos han marcado a lo largo de nuestra vida republicana?
Esperemos que la fecha no pase inadvertida para nuestras autoridades y por lo menos el Gobierno Nacional mande a un representante y que al evento no asistan las mismas personas que año tras año usan esta fecha para levantarse políticamente o para arremeter contra sus adversarios.
No hay que esperar a llegar a 50 años del hecho o a un centenario para responder por todas las promesas hechas a los familiares de los mártires del 9 de enero: llevan años esperando y no es justo que se queden solos.
