Justicia social: Aprendizaje y valores
Debido a las situaciones que están aconteciendo en nuestro país, es pertinente hablar sobre un concepto que entraña todo un compromiso que, a nuestro modesto juicio, el Estado ha venido dimitiendo. Se trata de la justicia social. Ya se está volviendo una costumbre enterarnos a diario, por los diversos medios de comunicación, de constantes noticias sobre la corrupción, de los delitos violentos de alta conminación punitiva y moral, huelgas, protestas de toda clase. Vivimos en una sociedad de colapsos y de constantes esquizofrenias colectivas.
Al sostener que se está volviendo una constante, pregunto: ¿Es correcto que aceptemos casi a grado costumbrista la violencia? La respuesta a esta interrogante siempre habrá de ser una sola: ¡No! Surge luego una pregunta mucho más específica: ¿Por qué todo este marasmo social? Luego de investigar y analizar, producto de mis inquietudes, el tema, he llegado a la conclusión de que la carencia de una educación armónica para todos los panameños incide negativamente en la justicia social a la que tenemos derecho todos en este suelo. Enhorabuena. El aprendizaje, la formación integral en valores y la instrucción apropiada de las personas, conceptúo, devienen en factores que palian o reducen los riesgos en tantos males sociales.
La educación pública que se brinda a nuestros jóvenes y niños que, en principio, no pueden sufragar los costos en escuelas privadas, lastimosa y tristemente, no está siendo integral y esto se debe a que el Estado no está invirtiendo lo suficiente en la riqueza más grande que se le pueda ofrecer a un ser humano en formación y crecimiento físico y psíquico: la educación.
¿Cómo pensar en justicia social?, si en el momento que un joven sale en búsqueda exhaustiva de un empleo nos percatamos de que es necesario y ventajoso tener una buena base de conocimientos y una sólida preparación en los estudios, y qué grato es para el que la recibe por cuanto toma conciencia de su dimensión antropocéntrica divorciada de egoísmos, por cuanto entiende que estará al servicio de la humanidad.
Si el Estado panameño no brinda una educación integral, que contenga un catálogo de buenos valores como: respeto, honestidad, amor al estudio, etc., no pensemos jamás que saldremos de los subniveles que están plagados de la incultura y la casi total ausencia de formación académica. Si no se fomenta la educación, ¿cómo pretenderemos vivir en una sociedad de igualdad? El Estado debe garantizar la equivalencia de oportunidades para que todas las personas puedan aspirar a tener un mejor nivel de vida
Estudiante de Derecho-USMA.
