La administración pública
La manifiesta incapacidad de algunos ministros y directores de instituciones públicas para ejecutar el presupuesto de inversión, muestra una vez más que no importa que tan alta sea la cifra que se apruebe en el presupuesto, las metas del gobierno nunca serán alcanzadas. Una de las principales causas radica en que muchos de ellos, procedentes del sector privado, desconocen los complicados procesos por los cuales deben pasar las órdenes de compra y los contratos en el sector público provocando ineficiencia y falta de transparencia; y los que saben como hacerlo, son despedidos de sus posiciones que han desempeñado por años.
Para resolver este problema debería exigirse que todos los aspirantes a dirigir empresas públicas pasaran seminarios de capacitación. No nos estamos refiriendo solamente a los jefes. Con cada cambio de gobierno, especialmente cuando se alternan en el mando partidos diferentes, una legión de funcionarios cuya única relación con el cargo es compartir amistad o actividad política con el ministro o el director correspondiente, ocupan los puestos sin ningún conocimiento o experiencia sobre las funciones bajo su responsabilidad.
Ya es hora de que exista en Panamá un instituto de formación en administración pública, a nivel técnico de calidad, que enseñe la ley de contrataciones públicas, finanzas públicas, presupuesto público, contabilidad gubernamental y otros temas que permitirían menos errores y retrasos que nos cuestan a todos los contribuyentes tiempo y dinero.
