La agricultura, ocupación formidable
Los pueblos que habitan el planeta, puestas tienen con especial cuidado sus esperanzas en el cultivo de la tierra, primero como medio de subsistencia, luego en el presente atendiendo los mercados de consumo locales, unidas a la exportación de los excedentes al extranjero, reflejando en nuestros días el aprovechamiento de la tecnología moderna, poniendo a su servicio el empleo de las máquinas, la biología y la química como soportes auxiliares.
LAS NUTRIDAS POBLACIONES DE LAS DIVERSAS CIUDADES DEL MUNDO AFINCAN SUS ESPERANZAS EN LOS ÉXITOS OBTENIDOS EN LAS ÁREAS RURALES, DONDE SE PERFILAN LAS AUDACES VENTAJAS DE PODER LLEVAR A NUESTRA PATRIA A LOS ESTRADOS DE UN PRIMER MUNDO.
Los aperos que tanto brillo ofrecieron a esta ocupación en sus inicios, hoy se encuentran arrinconados en los anales de la historia, caídos en las entradas inamovibles del olvido. Los animales de carga como asnos, bueyes y caballos con colleras, tendiente a conseguir mayores rendimientos, los reemplazaron, experimentándose respetables cambios en el lucro de las cosechas abundantes, calificativas de los éxitos medievales.
En Panamá, los gobiernos han manifestado un rechazo evidente a esta actividad, poniéndola en manos del campesino aficionado carente de conocimientos, sin más apegos que el de tener las fracasadas dietas ayunas de calorías, lejos de sus mentes las existencias de mercados de consumo, que a gritos piden los resultados positivos de las estrechas tareas. Ciertamente en el fondo de la tierra se ocultan silenciosos los numerosos recursos que, ya explotados, rinden esplendor y riquezas al país, cuyos habitantes saben perfectamente que esta es la primera actividad de los pueblos desarrollados y en vías de desarrollo.
Las nutridas poblaciones de las diversas ciudades del mundo afincan sus esperanzas en los éxitos obtenidos en las áreas rurales, donde se perfilan las audaces ventajas de poder llevar a nuestra patria a los estrados de un primer mundo. Con los ajetreos diarios del hombre, nacieron sus necesidades, una de ellas la nutrición, raíz principal en la continuidad eficiente de la existencia, donde constantemente hay que luchar en contra de las fuerzas violentas de la naturaleza.
Compareciendo a la petición del real mandamiento histórico, conviene la confirmación del crítico examen donde he de balancear factores que intervienen en el trato de comparar su crecimiento influyente con el avance de las ciudades modernas del cosmos, cumplimiento el rol matemático de aglutinar las poblaciones de ayer y de hoy.
Identificarse convirtiendo los esfuerzos en provechos hechos alimentos es una virtud que extiende a la humanidad el sagrado regalo de autofinanciar su existencia, liberándose de los conflictivos acosamientos que acaecen en el diario vivir, convirtiéndonos en funcionales y decisivos actores en el quehacer ambiental donde moramos, ocupación que ha sido calificada como la más antigua del mundo.
Empero, de acuerdo con el trabajo sujeto a las sensibles adaptaciones impuestas por el tiempo, ha sufrido cambios sustantivos en las modalidades tendiendo al logro de las cuantiosas y mejores cosechas. Majestuoso fue el traslado esplendoroso adviniendo lo transformador, la utilización de las maquinarias que darían un consentido razonamiento a la actividad con puntuales alteraciones en la viabilidad laboral, pues aquí concurrirán cualidades benéficas de suprema importancia, estremeciendo los cimientos del planeta, donde los nuevos procedimientos invaden los modales arcaicos presentando la modernización con sus presentes modelos evolucionistas; en colaboración de químicos como aliados inseparables apoyando el accionar.
Acaudalados y hombres de ciencias acudirán al llamado, tomando la función como propia, empeñados a cambiarles el semblante a la ocupación. Ya no será una ocupación, sino los profesionales de la agricultura que tienen como meta el abarrotamiento de los mercados de consumo interno y las ventas de excedentes al extranjero. Promediando el siglo pasado, surge un movimiento de elevación suprema: la revolución verde, portando el avanzado ideario aceptante de la tecnología en la selección de semillas de alto rendimiento, y a finales de la centuria dice presente la biotecnología, impulsando con estratégicas fuerzas la agricultura de mercados, uso de plaguicidas, abonos intensivos hacia el encuentro permanente de las labranzas motivados por las inducciones sostenibles. Las máquinas siembran, cosechan y procesan. ¡Esas son sus preciosas funciones!