La alianza para reforestar un millón de hectáreas
La tala indiscriminada es la responsable de la destrucción de más del 65% de la superficie de bosque natural en nuestro país. Es la práctica humana que más daño le causa al ambiente porque afecta todos los ecosistemas y la biodiversidad. Las secuelas han marcado en algunas regiones, el deterioro y repercusiones en la calidad de vida de sus habitantes. La posición geográfica como componente del arco seco, la herencia ancestral de convivencia con la naturaleza y la forma de explotar sus recursos, aunado a una política ambiental, carente de todo equilibrio ecológico sostenible, para implementarlo como patrón educativo ambiental, son algunas de las incidencias de una cultura depredadora.
Cifras alarmantes como las que superan las 20 mil hectáreas destruidas por año, promueven la "Alianza por el Millón", que consiste en la creación de un proyecto de Estado, como iniciativa de un grupo de instituciones públicas, ONG ambientalistas, el sector privado y la sociedad en general, entre otros, con el propósito de reforestar un millón de hectáreas, en todo el país, en un periodo de 20 años. Pretende inicialmente, reforestar las áreas degradadas con cercanía a una diversidad de ecosistemas, restaurar la agroforestería, promover la reforestación comercial y el manejo sostenible de los bosques naturales, con la intención de recuperar, proteger y adaptarlos a los componentes con sistemas de producción amigables con el ambiente.
Se estiman en 2 millones de hectáreas las tierras degradadas, y la región central del país es la de mayor impacto. Para contrarrestar, se promueve la agroforestería en las actividades agrícolas como componente, a través de especies que proporcionan sombras por medio de la restauración de bosques de galería para una variedad de cultivos y actividades agropecuarias y de oxigenación de las cuencas hídricas en los suelos degradados. Aquí entran algunas especies forrajeras, como los pastos mejorados, arbustos con valores nutritivos para la actividad pecuaria y el pastoreo de una variedad de especies.
La alianza por el millón es un proyecto ambicioso, contemplando que hasta el año 2009, solo se habían reforestado unas 75 mil hectáreas, alcanzando apenas un 14% de lo ya degradado. Sin embargo, la dinámica y la motivación que la gente le está imprimiendo, en especial la juventud, es la parte más importante con que cuenta la misión.
Los promotores facilitarán todos los insumos, incluyendo la compra de los plantones y la consecución de las tierras para sembrarlos. Recuerden que estos árboles se plantarán en la ribera de los ríos, barriadas y las isletas de las calles, entre otras áreas públicas que nunca se habían contemplado.
La iniciativa de reforestar un millón de hectáreas sembrando millones de plantones nativos, con una inversión millonaria, aparte de la mitigación y adaptación al cambio climático, también pretende reducir la pobreza rural con la promoción de la empleomanía directa e indirectamente. Mucha gente se dedicará a producir en viveros para abastecer la demanda de la reforestación comercial en tierras nacionales y/o en tierras privadas; otras, recibirán sus dividendos a mediano o a largo plazo, en la medida que estas plantaciones produzcan sus frutos o cuando se talen y procesen los maderables.
La educación ambiental para promover el cambio de actitud hacia un reordenamiento de la cultura ambiental es un elemento que se tiene que contemplar a la hora de iniciar el proceso de sensibilización. Lamentablemente, la protección del ambiente no es materia de la currículo académico, en casi ninguno de los niveles del proceso de enseñanza aprendizaje en nuestro sistema educativo. Corresponderá a cada uno tomar los correctivos, dependiendo de nuestra capacidad y voluntad, a favor de iniciativas que apunten a enmendar el daño irreversible que le hemos hecho a nuestro propio hábitat. Reforestar es la consigna.