La Antigua
La Iglesia católica celebra los 500 años de la primera diócesis de tierra firme, inaugurada con el templo de Santa María la Antigua del Darién. La historia registra que Fernando el Católico gestionó la erección de una iglesia en la ciudadela de Santa María la Antigua. El papa León X accedió a la petición del monarca y dispuso la creación del obispado de la Betica Aurea para Castilla del Oro. Fue nombrado como primer obispo fray Juan de Quevedo, principal guardián de la Orden de San Francisco en Andalucía. El obispo Quevedo puso la iglesia darienita bajo la advocación de Santa María la Antigua de Sevilla.
Desdichadamente el templo resultó envuelto en las disputas entre Vasco Núñez de Balboa y Pedrarias Dávila. Marcando desde entonces la línea eclesiástica de defensa de los valores morales de la cristiandad, el obispo Quevedo viajó a España para denunciar personalmente las arbitrariedades del gobernador Pedrarias contra Núñez de Balboa, nombrado adelantado del Mar del Sur, y los indígenas del Darién. Acusado de traición en un juicio manipulado por Pedrarias y el abogado Gaspar de Espinosa, Balboa fue ejecutado, y tras su desaparición, el gobernador segoviano dispuso el traslado de las huestes españolas a la orilla del océano Pacífico, y se fundó la ciudad de Panamá. Santa María la Antigua fue abandonada. La maleza selvática ahogó el primer templo católico levantado en territorio americano continental.
La procesión de la imagen de Santa María la Antigua y la eucaristía en el atrio de la Catedral conmemoraron el levantamiento del primer templo católico en tierra panameña. En octubre pasado, Benedicto XVI bendijo la imagen de la patrona de Panamá. Han transcurrido 500 años, pero la fe no declina.
Las ruinas de los templos católicos y los del Casco Viejo demuestran que la Iglesia ha estado presente siempre en la historia de Panamá. Debe tenerse presente que la primera universidad panameña tuvo como sede un templo edificado en el siglo XVIII merced a la tenacidad de sacerdotes como el jesuita panameño Francisco Javier de Luna Victoria y Castro, con el nombre de la Real y Pontificia Universidad de San Javier. Después de 18 años de docencia, la Real y Pontificia Universidad de San Javier, la universidad se frustró por resoluciones de orden político adoptadas en la metrópolis española. En la actualidad, la Universidad Católica Santa María la Antigua ha tomado la posta del fortalecimiento cultural, contribuyendo a la formación de profesionales que acrecientan la renovación humanística y científica que requiere el desarrollo de la nación panameña.
El arzobispo José Domingo Ulloa destacó en su reciente homilía en la Catedral que estamos celebrando el gran acontecimiento histórico no solo para la Iglesia, sino para todo el continente americano, como fue el establecimiento de la primera diócesis de tierra firme bajo la advocación de Santa María la Antigua. Es celebrar la historia del caminar nuestro, no solo como Iglesia, sino también como nación, y como Panamá fue siempre una plataforma para que desde aquí también se pudiera llegar a los otros lugares que habían descubierto los colonizadores.