La conducta antisocial de nuestros jóvenes no empezó con la pandemia
Cada vez que aparecen en redes sociales vídeos de fiestas clandestinas multitudinarias o sepelios al mejor estilo de los capos de la droga, con mariachis, reguetón, licor y drogas, en plena pandemia de coronavirus, surgen las preguntas de siempre: ¿qué hicimos mal como sociedad y por qué nuestros jóvenes muestran esas conductas antisociales?
Pretendemos encontrar respuesta mirando hacia uno, dos, tres, cuatro o cinco años atrás, como si el asunto fuera tan sencillo.
No queremos aceptar que la sociedad panameña atraviesa por un profundo y prolongado proceso de descomposición social, en el que todos somos responsables por comisión u omisión.
Esos jóvenes que muestran desvergonzadamente su conducta antisocial, y no quiero decir necesariamente que todos son delincuentes, sino que desafían las normas sociales de pacífica, ordenada y sana convivencia, no desarrollaron su actitud ayer, o producto del encierro de la pandemia.
Son años de abandono por parte del Estado, de desintegración familiar, de consumo de alcohol y drogas, de deserción escolar y de presenciar el desgreño de la Cosa Pública, sin que exista certeza del castigo.
El causante de nuestros males no es el virus SARS-CoV-2, es el virus de la ignorancia, el desenfreno y la incompetencia estatal.
Periodista.
Arnulfo Barroso Watson
Argumentum ad Iuditium (Argumento justo)
<p>Arnulfo Barroso Watson, <strong>periodista</strong> y <strong>abogado</strong>. Amante de la <strong>naturaleza y defensor</strong> de las causas justas.</p>
