default

La conspiración contra nuestra clase media

Por: Redacción 30/04/2015

Ingeniero de Sistemas/comunicador social.

La clase media tiene su origen en Francia, luego de la Toma de la Bastilla. La idea era, por supuesto, política. La mejor forma de restar apoyos a la recién establecida izquierda era lanzando una categoría de quienes, al no ser como los pudientes, se podían diferenciar de los más pobres, por supuesto, la mayoría.

En América Latina, países como Argentina y Brasil comienzan a establecer una clase media reconocible a eso de 1918-1919. Aunque así no lo parezca, el concepto de clase media es bastante reciente. Va acompañado de una sociedad que, a pesar de las dificultades, tiene las herramientas para dar el salto social de una clase a otra, basado sobre todo en la posibilidad de acceder a una educación que permita igualar las competencias con los más pudientes, al menos en ese aparte.

El primer esfuerzo serio porque en Panamá se establezca una clase media se inicia con la creación del Instituto Nacional, para la educación media, y luego con la construcción por parte del presidente Belisario Porras del barrio de La Exposición y alrededores, así como el desarrollo inicial de San Francisco.

A un costado de la Plaza Herrera, en el Casco Antiguo, todavía se puede apreciar un fragmento de aquel muro de calicanto construido para, durante décadas, separar el arrabal de la ciudad pudiente de entonces.

Luego de que Panamá contaba con lugares para el desarrollo de la clase media, no fue hasta 1932 que, con la posibilidad real de hacer negocios con los estadounidenses de la Zona del Canal, comienza la aparición de nuevos apellidos en el firmamento de quienes podían acceder a la educación superior.

La creación de la Universidad de Panamá no fue suficiente. El panameñismo, orientado a la clase más pobre, y el liberalismo, completamente volcado con los intereses de los más ricos del país, no tuvieron mayor interés en que esta clase media se desarrollara. Ni hablar del interior de la república.

Luego del golpe militar de 1968 y la instalación de Omar Torrijos como dictador en jefe, al final de 1969, este se rodea de los mejores intelectuales de la época, tanto de izquierda como de derecha, y se inicia un proceso, en algunas ocasiones sin rumbo claro y desorganizado, pero con mucho apoyo, de impulso al crecimiento de la clase media inédito en nuestro país y la región.

La democratización total de la Universidad de Panamá, la creación de la Universidad Tecnológica, la siembra de escuelas, las becas a países de Europa del Este dieron la oportunidad a jóvenes que hasta ese entonces no podían ni soñar con la posibilidad de estudiar de lograr títulos de medicina, ingeniería, derecho y otros.

CREO SINCERAMENTE QUE HAY UNA INTENCIÓN DE UN GRUPO PODEROSO EN NUESTRA SOCIEDAD QUE NO ESTÁ INTERESADA EN MEJORAR... LA CALIDAD DE LA EDUCACIÓN, LA INFRAESTRUCTURA Y EL CURRÍCULUM PARA QUE ESTE TENGA PARIDAD CON LO QUE SE OFRECE EN LOS MEJORES CENTROS PRIVADOS ME DA PIE A ESTA AFIRMACIÓN.

La democracia plena, además de quitarnos de encima la dictadura militar y brindarnos la posibilidad de elecciones claras y transparentes, también se ha convertido en, y especialmente en los últimos años, un freno para el crecimiento de la clase media. Gracias a esto, Panamá se ha convertido nuevamente en un país de migrantes, donde muchos profesionales de países sudamericanos y europeos, entendiendo nuestros graves problemas de déficit educativo, vienen a nuestras tierras a ejercer esas carreras para las que nuestra nación no ha capacitado a sus jóvenes.

Hoy por hoy, a pesar de la existencia de leyes como la de los call centers, dirigidas a que nuestros estudiantes de educación pública pudieran acceder a trabajos bien remunerados luego de su graduación, esto se ha complicado debido a que nuestro nivel secundario público produce, en su mayoría, un producto deficiente, con grandes falencias que van desde la forma de hablar, el dominio del castellano, nulo conocimiento de lo que representa ser ciudadano y, para colmo, hasta pérdida casi total de los valores. Es casi una moda que las adolescentes se embaracen antes de terminar la secundaria. El irrespeto a los profesores está a la orden del día, etc.

Yo creo sinceramente que hay una intención de un grupo poderoso en nuestra sociedad que no está interesada en mejorar esto último. El nulo interés en mejorar la calidad de la educación, la infraestructura y el currículum para que este tenga paridad con lo que se ofrece en los mejores centros privados me da pie a esta afirmación.

Pongamos atención a las razones por las cuales los últimos gobiernos gastan miles de millones de dólares en cualquier cosa menos en educación. Siempre nos distraen con cursitos de idiomas y computadoras que son pequeñeces al lado de la magnitud del problema que cada vez nos atrasa más como país.

 

Edición Impresa

Viernes 31 de julio de 2026

Más leídas