La corrupción
La corrupción es un mal que sigue afectando la productividad y credibilidad de los Gobiernos. No es un problema exclusivo de Panamá, por lo contrario, es como una epidemia que no perdona ni a los países desarrollados.
Los índices de percepción de la corrupción colocan a Panamá en una posición negativa, lo que afecta la imagen del país.
Transparencia Internacional reveló ayer que Panamá obtuvo en el 2011 un índice de 3.3 puntos, mientras que el puntaje obtenido el año pasado fue de 3.6.
Esta organización internacional establece una escala de cero (muy corrupto) a 10 (muy transparente).
Los problemas en el manejo de las contrataciones y otros escándalos que rodean algunas entidades gubernamentales influyeron en esta evaluación que es utilizada como referencia por muchos inversionistas y organismos financieros.
Los resultados de este índice parecen contrastar con las perspectivas económicas de Panamá y su desarrollo de los últimos años.
Las instituciones estatales deben ser ejemplo de eficiencia y transparencia.
La Contraloría General de la República juega un papel importante en todo el engranaje gubernamental, sobre todo al momento de refrendar contratos en los que se invierten fondos públicos.
Al igual es necesario reforzar la fiscalización de las licitaciones y endurecer el castigo para los funcionarios que, utilizando su cargo, se aprovechan del Estado. La corrupción es una especie de cáncer que va consumiendo a los Gobiernos.
Para reducir la corrupción, es necesario implementar acciones integrales en las que todos los sectores asuman su responsabilidad desde la empresa privada hasta los despachos públicos.
