La coyuntura: la problemática externa
La economía panameña se encuentra en proceso de desaceleración. Este se evidencia en el curso descendente de la tasa de crecimiento del producto interno bruto real en los años que van del 2011 al 2015. La secuencia concreta es la siguiente: 11.8%, 9.2%, 6.6%, 6.1%, 5.8%. Esto es consistente con las observaciones a largo plazo, confirmadas por una reciente investigación que realizamos, de acuerdo con las cuales la tasa de crecimiento de nuestra economía muestra ser una serie temporal con reversión a la media. Esta tasa, de acuerdo con el estudio, se coloca en 5.1% promedio anual.
En el plazo más inmediato es claro que la desaceleración está significativamente vinculada con las actividades de exportaciones de bienes y servicios. Ese hecho puede demostrarse comparando algunos resultados del primer trimestre de este año con los correspondientes al año anterior.
En el plano de los sectores vinculados a la plataforma de servicios se observa, en primer lugar, que para el periodo de análisis los ingresos por peajes de la Autoridad del Canal de Panamá se contrajeron en 0.4%. En la Zona Libre de Colón, en segundo lugar, las reexportaciones mostraron una tasa negativa de 2.1%. En tercer lugar, el movimiento total de carga del Sistema Portuario Nacional también mostró una notable caída, calculada en 20.2%. Finalmente, enfocándonos en el factor turismo, resulta que si bien se dio un crecimiento positivo de 5.1% en el gasto de los pasajeros provenientes del exterior, también es cierto que esta tasa es significativamente inferior a la del año anterior (14.6%).
Para completar la situación del sector externo debemos referirnos a las exportaciones materiales, es decir de mercancías. Manteniendo el periodo de referencia antes señalado, se puede observar que aquí también existe una situación negativa, reflejada en una disminución de 14.0% en este indicador.
Todo esto no se trata de una situación casual, ni necesariamente de muy corto plazo. Los factores que permiten esta afirmación están vinculados a la crisis sistémica de la economía globalizada. En el caso de Estados Unidos, el mayor usuario del Canal de Panamá, no solo se observa una recuperación poco enérgica, sino que algunos economistas han llamado la atención sobre un posible periodo de "estancamiento secular". En referencia a Europa se debe recordar que la misma sigue comprometida con su crisis estructural, profundizada por una política fiscal contractiva. China, por su parte, muestra una situación de desaceleración, que aparece en medio de un proceso de cambio estructural de esa enorme economía, el cual apunta hacia un mayor consumo y uso de servicios, así como a una menor dinámica de las exportaciones. Se trata de un proceso que tomará su tiempo. Así mismo América Latina es víctima de la caída de los precios de las materias primas, que generó la crisis del modelo extractivista.
En este marco pensar que la simple apertura de la ampliación del Canal resolverá los problemas de la dinámica del sector externo resulta, para decir lo menos, una visión demasiado optimista. Sobre todo si se tienen en cuenta los efectos de los recientes escándalos que nos afectan.
Economista