La crisis
No recuerdo, pero creo que algo he escrito sobre la crisis que persiste y no parece que remite a corto plazo. Es por una escasez de valores humanos y abundancia de beneficios en sectores y entidades, que se han desbordado de ellos. La avaricia de siempre, que rompe el saco… pero por los más débiles.
Siempre se ha abusado y se abusará, es el peaje que pagamos por el pecado de origen. Somos así y, la mayoría de las veces, nos aceptamos con espíritu derrotista. Se oprime al pobre, y se le hace desfallecer, que ya vendrán tiempos mejores (en el 2013) se le dice. Tú aguántate con lo que tienes. Se adueñan del necesitado y le dan armas con las que se matan.
Y te escribo literalmente, del profeta Amós, en tiempo deJorobaan II, varios siglos antes de nuestra Era. Ahora nos movemos en la del “progreso y el pluralismo”.
“Oíd esto, los que oprimís al pobre y los que hacéis desfallecer a los menesterosos de la tierra diciendo: ¿Cuándo pasará el mes, y venderemos los géneros, y el sábado para abrir los graneros, para achicar la medida y aumentar el precio y sustituir las balanzas falsas para hacernos dueños de los pobres con plata, y de los necesitados con un par de sandalias, y vender las sobras del trigo? Juró el Señor, contra la soberbia de Jacob: No, no me olvidaré hasta el fin de todas las obras”
¿Ves? Ya había “crisis” en tiempo de Amós, y sin CO, ni TV, ni operaciones financieras por internet, o lo que sea. Somos iguales, o tal vez hemos empeorado por que por el número. Somos mayor cantidad, más población. ¿Por qué ganan los malos? Se organizan mejor que los buenos.
*Jerez de la Frontera, España.
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