La cronología del olvido de Colón
Colón, mi querido Colón, ¡cómo te han abandonado! Ese fue el grito de guerra que utilizó el expresidente Guillermo Endara Galimani, quien en su momento, cuando alcanzó la presidencia de la República, en uno de sus primeros discursos, con este grito llenó de esperanza al pueblo colonense, que en su periodo creyó que verdaderamente le llegaría el momento a Colón y a los colonenses de proyectar una mejor imagen, de transformación y cambios, pero qué va, todo fue promesas y engaños para el pueblo de Colón, que siguió viviendo en frustración, por todo el periodo 1989–1994.
Ernesto Pérez Balladares llega a la presidencia en el periodo 1994-1999 con un discurso del Pueblo al Poder, el pueblo colonense venía de enfrentar en las calles al anterior gobierno, recibe una nueva promesa de que como pueblo gobernarían y que las confrontaciones serían cosa del pasado.
Otra vez el engaño y la mentira provocaron que el pueblo tuviera que salir y tomarse las calles de nuestra empobrecida ciudad para exigirle al señor Pérez Balladares que cumpliera sus promesas de campaña que había olvidado; y fue con la policía y con carcelazos enviando a los dirigentes a la isla Coiba. Como quiso acallar al pueblo colonense, al final quedamos igual sin ninguna obra ni proyecto que recordar de esa administración.
Le toca el turno a doña Mireya Elisa Mocoso Rodríguez, la que una vez llegada a la presidencia ordena un operativo de limpieza por considerar la gran cantidad de desechos que se acumulaban a lo largo y ancho de la ciudad caribeña, que en su momento llamó la atención de la recién inaugurada presidencia.
Pero esto no llenaba la expectativa del pueblo colonense que veía cómo el porcentaje de desempleo se había incrementado en un 18%, un aumento que provocó que los grupos de desempleados se mantuvieran en las calles para exigirle al Gobierno plazas de trabajo y poder hacerle frente a la falta de empleo y al aumento de los índices delincuenciales.
Llegó el momento de Martín Erasto Torrijos Espino, quien por ser hijo del general Torrijos había producido una gran expectativa en el pueblo colonense. Mucha gente le creyó el lema de la Patria Nueva. Esto reanimó la esperanza del pueblo de Colón, pues con sus primeras promesas de campaña hizo soñar a los colonenses con la propuesta de Renovación Urbana, en la que él se comprometía acabar con esos viejos caserones condenados que aún existen en nuestra ciudad. También prometió más empleo, más seguridad, situación esta que se agravó en el quinquenio 2004-2009, cuando los índices de la inseguridad que ponía en peligro la vida de muchos colonenses se dispararon.
JUAN CARLOS VARELA INICIÓ LLENANDO DE ESPERANZA NUEVAMENTE A LOS JÓVENES COLONENSES POR LA GRAN CANTIDAD DE OBRAS Y PROYECTOS QUE HA PROMETIDO CONSTRUIR Y QUE A CIENCIA CIERTA NO TIENEN NI PIE NI CABEZA.
Ricardo Martinelli Berrocal será de grata recordación por ser el gobierno que más invirtió en Colón en los últimos cincuenta años, donde se invirtieron más de mil millones de dólares en obras de infraestructura y proyectos viales, se bajaron los índices de desempleo, lo que dejó un buen sabor de boca en todos los colonenses que esperábamos ansiosos a que estos proyectos se extendieran hasta el casco de la ciudad, pero no fue así, el soberano decidió lo contrario.
Hoy por hoy, estamos frente al gobierno del ingeniero Juan Carlos Varela Rodríguez, 2014-2019, quien dijo el Pueblo Primero, inició llenando de esperanza nuevamente a los jóvenes colonenses por la gran cantidad de obras y proyectos que ha prometido construir y que a ciencia cierta no tienen ni pie ni cabeza.
Pienso como colonense que ya estamos acostumbrados a escuchar todo tipo de promesas que se hacen al calor de la campaña, pero en la praxis es otra cosa, vemos cómo la estructura del aeropuerto de Frans Field, que debiera llenar la expectativa de empleo para los colonenses, se pretende utilizar para oficinas de un proyecto que nadie, ni siquiera ellos mismos, saben dónde comienza ni sabrán dónde termina.