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La crueldad del femicidio

Por: Redacción 20/07/2015

Ricardo Cochran Martínez /Licenciado en Filosofía e Historia.

No cabe duda de que nuestra nación está consternada debido al inusual incremento de los crímenes contra las mujeres registrados en las últimas semanas. La saña, la crueldad y el total despojo de algún tipo de humanidad o de conmiseración con las víctimas han sido casi indescriptibles.

Resaltan los crímenes cometidos contra mujeres indefensas por sus exparejas, que no han superado el hecho de terminar una relación y que es mejor ver crecer de lejos una flor que marchitarla o destruirla con nuestra presencia. Fue tal la magnitud de perversidad que fueron asesinadas frente a sus propios hijos. Y otra joven murió tratando de defender a su hermana.

Criminales desvergonzados que nos hacen dudar si alguna vez fueron humanos, han asesinado a mujeres mayores de edad, a las que luego de ultrajarlas con palabras, las matan a golpes, tal como hacen con las focas.

Al parecer, las altas autoridades están ocupadas en asuntos más importantes que atender esta ola de asesinatos de mujeres. Bien, tengo algo que aclarar que, en primera instancia, una de las preocupaciones de los gobernantes es mantener la "justicia", no permitir que el "mal campee sobre la Tierra", es una de sus misiones fundamentales, y desde el Código de Hammurabi se transmite la idea de que los seres humanos deben procurar administrar justicia, una ley divina, una ley cósmica, por lo cual hasta el mismo gobernante está sujeto a defender las leyes y la justicia.

Menciono esto porque nuestro presidente, al igual que su vicepresidenta, no se ha manifestado en contra de este flagelo que tiene ribetes alarmantes porque nuestra población, en comparación con Colombia o Costa Rica, es insignificante y la cantidad de asesinatos en menos de siete meses es de 32 víctimas. Esto equivale a que por mes están matando de forma cruel a 4 mujeres, y una por semana.

En estos días, en una entrevista, una joven entre lágrimas explicó que su hermana buscó protección con la policía, de nada sirvió, la asesinaron días después.

Señor presidente y señora vicepresidenta, establezcan los fondos a fin de que las mujeres amenazadas por sus parejas sean protegidas y los agresores sean castigados de inmediato, y por otro lado, establecer un albergue en las ciudades de Panamá y el interior, y crear una policía especial que no esté dirigida por quienes también sufren del "síndrome del vena'o" y por esa "simple razón" no hacen nada por ayudar a las mujeres. Si no protegen o NO intervienen para ayudar en contra de este mal, demostrarán que aun cuando han estudiado en universidades especializadas, responden a la mentalidad machista y patriarcal del campo.

No permitamos que el mal siga campeando, ayer fue "una desconocida", pero mañana puede ser una hija, una hermana, una tía, una abuela, una madre. ¡Panameños, uníos o la sangre de estas víctimas inocentes? nos ahogará!

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Viernes 31 de julio de 2026

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