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La culpa la tiene usted


La culpa la tiene usted. Lo siento. Nuestros noticieros están llenos de acusaciones entre abogados sobre la forma cómo anda la justicia en nuestro país y sus protagonistas. Para la gran mayoría de los ciudadanos, este es un tema alejado de su interés diario, pero eso no impide que sea testigo de este lamentable espectáculo mediático.

¿Por qué tendría usted la culpa de lo que sucede? Procedo a explicar. Todo comienza por nuestra cultura como sociedad. Unos piensan que los temas políticos no tienen porqué importarle. Piensan que es solo para gente poco inteligente, aprovechada, inescrupulosa y en el mejor de los casos vividores que solo les interesa hacer dinero fácil. Y miran para otro lado. Y están los otros, esos que se inscriben en cuanto partido político llegue al gobierno, y con la llegada de las elecciones se preparan para “recibir” a su candidato con una lista de favores personales. Hay un pequeño grupo que piensa que todo lo que sucede le afecta y denuncia lo que está mal. A esos, aunque no sean parte de ninguna organización política los terminan señalando de representar intereses oscuros.

Para los indiferentes, el resultado de su actitud es que terminan con sus vidas encarecidas: más impuestos, pésima calidad de vida, bajos salarios, problemas de infraestructura en agua potable, luz y carreteras, modificación de leyes que afectan su retiro, etc.

Porque dejan que los otros terminen manejando la cosa pública sin ningún control y ni transparencia.

Los otros, los que creen que se pueden aprovechar, terminan siendo los aprovechados. Estos son en su mayoría los grandes responsables de lo que pasa. Cuando terminan de contar los votos luego de cada torneo electoral, es muy común ver como insignes desconocidos terminan como Diputados, Alcaldes y Representantes de Corregimiento. Luego de mucho dinero y el empuje de la maquinaria de nuestros paquidérmicos partidos políticos eso es posible. Y es así porque este elector ha cultivado la cultura de que el candidato que da es el que recibe el voto.

Así, es más importante que el Diputado regale el saco de cemento y que no asista a su trabajo. Hay ejemplos de sobra.

Son estos diputados los que eligen la Corte Suprema de Justicia, el Defensor del Pueblo, El Procurador General de la Nación… ah, que interesante, los mismos cargos que son tan cuestionados…

La fiebre no está en la sábana. No culpe a los medios de comunicación por pasar una y otra vez nuestras miserias como sociedad. Es cada ciudadano culpable que nuestro sistema judicial, nuestro poder ejecutivo y poder legislativo sean lo que son. Ni mil nuevas constituciones lo solucionarán. Solo un cambio real en nuestra conducta al elegir logrará que las cosas cambien.