La cultura en Panamá
Desde la época de la construcción del ferrocarril y luego del Canal, mucha gente de diferentes nacionalidades vinieron a Panamá a trabajar y muchos de ellos se quedaron en el Istmo y formaron parte de nuestra población y nuestra idiosincrasia. Algunas de las culturas que ellos trajeron fueron absorbidas por nuestra gente y así se convirtió Panamá en un país cosmopolita. Desde luego, no podemos olvidar a los españoles que se arraigaron aquí, sobre todo en Azuero, influyendo en la cultura que hoy tenemos todavía a pesar de los siglos pasados. De allí viene gran parte de nuestro folclor y la cultura campesina porque así llamamos a los habitantes de aquella región.
Con el pasar de los tiempos, esa cultura ha ido desapareciendo y lo autóctono va dejando de serlo para olvidarse de nuestras principales costumbres. Durante muchos años del siglo pasado, en Chiriquí se desconocía lo típico de las otras regiones y se actuaba y se hablaba basado en lo costarricense. En los últimos tiempos es que en aquella región se ha aprendido a conocer la pollera y los cantos típicos. Desde luego que, estas situaciones han traído como consecuencia, el trastocamiento de nuestras bases culturales para cambiarlas por las extranjeras que suplantan a lo que tanto costó lograr.
Los que se llaman capitalinos, ignoran las palabras que usan nuestros campesinos porque aquellos no se ocupan de conservar esa cultura. Cuando yo les hablo con palabras que se usan por allá onde uno, no saben de lo que hablo. Para ellos, la cultura es solo la que se ve en Panamá; los bailes son los que bailaban antes aquí; la manera de hablar es solo lo que aquí se dice y los que hablan contrariamente, no son comprendidos o son presa de la burla de los capitalinos.
La gente de la capital no sabe hacer un buen tasajo entomatado ni un sancocho como se come en el interior; fuera de la gente de Colón, pocos saben lo que es el sao o ignoran cómo se cocina y la mayoría no lo come. Sin embargo, los restaurantes chinos están llenos de panameños comiendo su comida e igual sucede con restaurantes de otras culturas. Este es un país muy americanizado, lástima que la dictadura eliminó el inglés porque lo bueno no se imita y ahora hace falta gran cantidad de trabajadores que hablen el idioma de los gringos que domina al mundo.
Va siendo hora de que conservemos el verdadero carnaval tableño, el manito ocueño, los bailes colonenses y que más gente se mire en nuestra cultura para retomar al país que nos legaron los indígenas y los españoles. Guardemos lo nuestro con mayor ímpetu. Médico
