La deserción en universidades públicas y privadas

Por: Redacción 04/09/2017

 

En la actualidad, nuestro país sufre un gran problema de deserción estudiantil. El impacto de la deserción a nivel universitario es quizás uno de los fenómenos que más están afectando los sistemas de educación, el esfuerzo por elevar los niveles de formación de los recursos humanos y mejorar la competitividad e ingresar plenamente a la sociedad del conocimiento. La deserción es una manifestación de fracaso tanto  individual como institucional, ya que afecta la autoestima y el desempeño en la sociedad. Encontramos que el gran porcentaje de abandono se produce a lo largo del primer año, después la deserción se produce en los años posteriores,   pero cambian las razones que argumentan. En el primer año tiene que ver con cuestiones de expectativas, autoexclusión, además otras razones de deserción se relacionan con cuestiones económicas por la falta de apoyo de sus padres o por no contar con un empleo que solvente los gastos universitarios; la presión social por conseguir un empleo ha sido otro de los factores, por lo que los estudiantes se ven obligados a dejar sus carreras universitarias por ganar un sueldo "seguro" y en algunos casos aparecen razones de tipo "psicológico" o "emocional", entre otras.

Según informes de la Universidad de Panamá, estos revelan que más de 7,000 estudiantes desertan de las universidades cada año, y este dato es de mucha preocupación para las autoridades universitarias, por lo que deben tomar medidas urgentes acorde con sus realidades, que ayuden a disminuir los altos índices de deserción estudiantil.

Según la magistra Doralida Vélez Chen, coordinadora del equipo técnico del Consejo Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria de Panamá, en su experiencia como evaluadora internacional ha "podido apreciar programas exitosos en países como Colombia y México que han logrado disminuir la deserción estudiantil".

Estos programas incluyen: centros de llamadas para localizar en forma temprana a los estudiantes que presentan inasistencia, realizan visitas a sus hogares; centros de atención psicológica; apoyo para préstamos educativos cuando se trate de problemas económicos; la incorporación de guarderías y estudios dirigidos para aquellos estudiantes que tienen niños y apoyo para quienes presentan problemas con ciertas asignaturas.

Como conclusión, las universidades están llamadas a crear programas similares, teniendo en cuenta nuestra realidad social, ya que estos han dado buenos resultados y sus niveles de deserción han ido bajando año a año, solo de esta manera nuestros jóvenes se darán cuenta de que tienen todo el respaldo institucional para continuar hacia el éxito profesional y como resultado tendremos una sociedad culta, equitativa y progresista.

Estudiante de Maestría Universidad Interamericana de Panamá.

 

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Martes 14 de julio de 2026