La designación del Defensor del Pueblo
Actualmente a la Asamblea de Diputados le corresponde elegir la persona que conduzca la Defensoría del Pueblo durante los próximos cinco (5) años. Decisión para nada fácil tomando en consideración las expectativas que la sociedad panameña mantiene en cuanto a ello. Hasta el momento se conoce que 47 aspirantes se encuentran postulados. Vale recordar que la humanidad luego de la Segunda Guerra Mundial tomó conciencia de la importancia de preservar y desarrollar los Derechos Humanos, lo cual es tarea ineludible en la labor del Defensor del Pueblo, cuyo ámbito se encuentra particularmente en la Administración Pública.
La importancia a nivel nacional es enorme ya que la existencia del Defensor del Pueblo debe redundar en el fortalecimiento del sistema democrático, debe supervisar la Administración Pública, protegiendo a los administrados, en particular quienes se encuentran en condiciones de mayor vulnerabilidad, por lo que nos parece que para tal fin se debe trabajar con mucho ahínco a nivel del interior de la república y desde luego en la capital. Hay muchos temas que el Defensor del Pueblo debe conocer, estudiar, tratar para servir a la comunidad, por lo que creemos que debe ostentar iniciativa, creatividad para crear los escenarios correspondientes, antes de que se produzca una crisis; en ese sentido y aunque parezca audaz, la llamada Mesa de Diálogo es un punto de encuentro que no se puede desperdiciar, ya que con la ayuda del PNUD hay un trabajo realizado y por qué no tomar un asiento y ubicar al Defensor del Pueblo para que pueda ejercer su trabajo de manera más integral y sistemático.
Es importante también que la persona designada mantenga contacto con quienes poseen iniciativa legislativa, para promover proyectos de ley, que materialicen las aspiraciones y que la programación por la defensa de los Derechos Humanos sea una realidad.
El permanente contacto con Defensorías del Pueblo de otros países debe ser parte de la agenda de trabajo de la persona que tengan a bien nombrar los honorables diputados.
Otra realidad, es verdad que el nombramiento surge de la Asamblea de Diputados, órgano político por excelencia, pero hay que reconocer que para que su labor sea como se espera, no es conveniente que surja por razones políticas dicho nombramiento.
La tarea que le espera es grande, debe acompañarse con un equipo que sepa que está en juego, recordemos el trabajo, la salud, educación, seguridad social entre otros.
Panamá espera la designación y confiamos que sea la más acertada porque nuestro país se lo merece y lo necesita.
