La emigración puertorriqueña
La migración de los seres humanos ha sido una constante desde que el Homo sapiens surgiera a través de distintos procesos evolutivos. Hay diversas razones que justifican estos movimientos. La primera que mencionaremos es la económica. Cuando los seres humanos sobrevivían como recolectores de alimentos, al acabarse estos, tenían que mudarse donde existiera el mismo. Este fenómeno provocaba una emigración constante de este grupo. La lucha por el poder causaba escisión en el mismo, teniendo que mudarse la facción perdedora.
Durante los siglo XX y XXI se han producido movimientos masivos poblacionales, principalmente emigratorios. Estos grandes movimientos emigratorios se registraron principalmente en Europa, durante la Primera y Segunda Guerra Mundial.
En América se han registrado enormes movimientos emigratorios. Uno de ellos sucedió en Puerto Rico durante la década de los 40, incrementándose a partir del final de la Segunda Guerra Mundial. Fue estimulada por el Gobierno de Puerto Rico, el cual consideraba que la superpoblación era un obstáculo para el desarrollo. Ocurrió por la implantación de un modelo económico basado en la industrialización y en el abandono del sector agrícola. Miles de campesinos y trabajadores puertorriqueños emigraron hacia Estados Unidos, principalmente a Nueva York y algunos estados del Este, entre los cuales estaban Connecticut, Pensilvania, e Illinois.
Muchos buscaron trabajo en la agricultura, lo que dio origen a un movimiento estacional. Los que se quedaron en las ciudades hacían labores que ya otros emigrantes no querían hacer, como lavaplatos, limpieza en edificios, costura y pequeñas labores rutinarias en la manufactura, etc. Entre las características de este grupo estaba su bajo nivel educativo y su desconocimiento del inglés. Poco a poco se asentaron en lo que hoy son guetos, como el Bronx, el norte de Filadelfia y Chicago.
Cuando las condiciones económicas en Estados Unidos se afectan y hay una disminución de las actividades productivas, la corriente migratoria cambia hacia Puerto Rico. Tal parece que el puertorriqueño prefiere pasarla mal en Puerto Rico junto a su familia, que en Estados Unidos. Durante la década del 65 al 75, la corriente se invirtió y llegaron numerosos puertorriqueños procedentes de Estados Unidos.
Los primeros 15 años del siglo XXI, la corriente emigratoria hacia Estados Unidos aumentó debido a las graves condiciones económicas causadas por la recesión mundial. Estos emigrantes se dirigen principalmente a la Florida Central. Ya no solo emigran las personas sin empleo, sin capacitación y destrezas laborales, sino numerosos profesionales como médicos y obreros diestros. Emigran por el bajo salario que reciben y buscan mejores oportunidades educativas y de salud. Además de la grave crisis económica y el aumento significativo de la violencia que sufre Puerto Rico.
El gobierno actual ha recurrido a cargar de impuestos a la clase trabajadora y ha aplicado medidas neoliberales para la solución de esta crisis, las que han ido en detrimento de la clase trabajadora, mientras los ricos han aumentado su fortuna. ¡Es hora de ponerle el cascabel al gato!