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La entrevista de Guayaquil

Por: Redacción 09/07/2017

 

En dos siglos, todavía no ha terminado la lucha revolucionaria suramericana, virtual y definitiva para Latinoamérica. La primera manifestación de la Patria Grande se hizo evidente en Guayaquil, los libertadores Simón Bolívar y José de San Martín unieron sus respectivas fuerzas armadas y revolucionarias para liberar los restos del territorio y población entre los extremos del cono sur conquistados; la patriótica decisión significó el primer paso virtual de la Patria Grande: Latinoamérica.

Panamá voluntariamente se sumó a la Gran Colombia, presidida por Bolívar, en una muestra más de la necesidad de unir fuerzas y garantizar la independencia latinoamericana.

Aquel espíritu y conciencia política y revolucionaria sembrada por Francisco de Miranda y Simón Bolívar, inicialmente, también demostró José de San Martín.

Aquella huella de grandeza y patriotismo, colmada de conciencia política para garantizar independencia y soberanía, quedó sembrada en las posteriores generaciones, con Fidel Castro y el Che.

En las actuales condiciones, la primera manifestación real la encontramos en el apoyo armado al sandinismo en Nicaragua.

Augusto César Sandino había levantado la bandera de la liberación frente a las dictaduras militares que se iniciaban en Centroamérica, por el sur continental, el Ché continuaba el combate insurreccional ante la dictadura de Barrientos en Bolivia. Hoy ambos pueblos, Nicaragua y Bolivia, hacen el honor a los libertadores en Guayaquil.

Además las brigadas cubanas acuden en todo el continente para dar verdaderas muestras de solidaridad con las brigadas médicas, o de otra índole frente a los desastres naturales, y otros aspectos de carácter cultural como la alfabetización.

Todas estas conquistas, derrocando dictaduras en Cuba, Nicaragua, Ecuador, Bolivia, costaron miles de vidas, como ocurrió en el periodo de la descolonización, con la sumatoria de la explotación de los recursos naturales y la carga del analfabetismo, la insalubridad y otros males endémicos en las grandes mayorías en nuestros pueblos latinoamericanos.

Estas son realidades históricas que no pueden desconocerse, menos negarse, y son las razones de los movimientos de liberación, cualquiera que sea su nombre.

Arquitecto y escritor

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Miércoles 15 de julio de 2026