La era del capitalismo final
El capitalismo implica que cada aspecto de la vida de la sociedad y del individuo en particular se traduce a negocio, lo cual convierte a la sociedad en objetos numéricos y estadísticas de ventas; todo tiene un precio.
Los sistemas políticos ya no son un compañero del sistema, sino un estorbo, porque el Estado benefactor ha sido atacado ferozmente y la corrupción campea.
El sistema creó nuevas herramientas ideológicas y materiales ya hace algún tiempo; no es casualidad que la ciencia se desarrollara en los países que estaban a la vanguardia en el campo de la industria y el financiamiento económico, East Indian Company y otras.
Ya en la edad contemporánea, a partir de las teorías del "Origen de las Especies" y del "Origen del Hombre", se precipitó la idea de deshumanizar nuestra propia identidad; antes se consideraba al ser humano una criatura de Dios, ahora es simplemente en esa concepción reduccionista: obra de la naturaleza y de sus procesos en los cuales el más apto para traspasar su progenie sobrevive. A esta ideología se le llamó "darwinismo social", "la supervivencia del más apto", que en el mundo humano se entiende como la supervivencia de quien tiene más poder político o económico, a nivel macro: la supervivencia de las corporaciones.
Pero a diferencia de las edades históricas anteriores, el poder no reside ya en un rey o un presidente, el poder reside en un grupo de individuos que administran las industrias y empresas más importantes de cada continente y con la globalización, las más imponentes del mercado mundial. Su principal producto, tecnología y servicios.
El capitalismo adora fervientemente la idea de que el hombre es tan solo eso: un producto, no es la creación de una inteligencia divina, sino de una causalidad de la naturaleza, de tal forma tiene el mismo valor que el resto de ella, no hay compromiso moral ni ético para con la humanidad.
De ahí que la religión, "creencia mística antigua", sea atacada tan visceralmente. Más aún cuando los fundamentalistas religiosos ejecutan actos terroristas (reverendo Jones, David Koresh, la secta japonesa Aum Shinrikyo y otros más).
El capitalismo lo domina todo y uno de sus dominios más efectivos es la salud, debido a que la prevención de enfermedades es un negocio millonario. La medicina implica vida, no obtenerla a tiempo es una condena; así el capitalismo invierte en la búsqueda de la panacea total y como lo hace a través de laboratorios de genética que experimentan con las células madres y la clonación. Ello desde 1990 con el proyecto del genoma humano, el cual debe ir bien adelantado y son "top secret" sus avances y logros.
En los mitos antiguos, los dioses poseían eterna juventud; propongamos un escenario: la capacidad de erradicar las enfermedades y la vejez. Estamos ante la aparición en el mundo de un nuevo "Elisium" u Olimpo, pero esta vez humanos, propiciado por el sistema.
¿Y quiénes tendrán acceso a esa ciencia, a esa tecnología genética? Quien pueda pagar por ella. Para terminar, imagínense un mundo en el futuro en el cual los Gobiernos políticos hayan desaparecido, en donde las corporaciones tengan sus esferas de influencia y negocios ya definidos.
Farmacéuticas, comunicación, entretenimiento, tecnología visual, telefónica, computacional, alimenticia, financiera estén comprendidas en una sola firma o representante por región del mundo. ¿Qué sería de la libertad, justicia, caridad, solidaridad, honestidad, amistad y los derechos del ser humano, como aquel que dice "todos los hombres han nacido iguales ante Dios"?; tal vez se suplante por todos son iguales a través de sus tarjetas de crédito.
Alvin Toffer mencionó acertadamente que cada etapa del capitalismo conllevó una estructura socio-política e ideológica específica.
En la era actual, todos los Gobiernos del mundo, sin distinción política-ideológica (izquierda, derecha, fundamentalistas, etc.), necesitan de la tecnología, sus avances e innovaciones.
Un último dato: Alemania es el ejemplo de Europa, pero de forma imprevista está siendo saboteada por el problema de la migración de otros pueblos a sus fronteras. ¿Es acaso la presencia de la mano invisible que mencionó Adam Smith en su obra "La Riqueza de las Naciones"? ¿Quién mueve los hilos de este mundo? El capitalismo mundial, en la era final.
Es para pensarlo? Salud compatriotas.