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La ex Ley 72, Colón responsable


Jaime Correa Morales (opinion@epasa.com) / Empresario

La extrema derecha y la extrema izquierda se han aliado para combatir al actual gobierno del empresario Ricardo Martinelli, debido a su repunte en las recientes encuestas de opinión, lógicamente convencidos de que tal aceptación se incrementará al irse inaugurando las grandes obras que construye este gobierno; pues ello los alejará de su retoma del poder en el 2014.

Así vemos cómo los grandes medios de la extrema derecha publicitan y hasta promueven a los comunistas. Manipularon a los colonenses ignorantes enfocándose solamente en la forma en que fue aprobada la Ley 72, pues porque era buena no hallaron argumentos válidos para combatir el contenido de la misma. Dicen que Colón no ha progresado porque los gobiernos los han abandonado. Típica cantaleta de quienes quieren que los carguen porque no tienen carácter ni la capacidad de trabajo para superarse.

La Ley 72 era una verdadera salvación para Colón y haberla rechazado por razones políticas es solo una prueba más de ello. Quieren denigrar al Presidente quien, después de Enrique Jiménez fundador de Zona Libre en 1948, ha sido el que verdaderamente se ha interesado en su desarrollo, construyéndoles importantísimas infraestructuras: autopista; colegio Abel Bravo; hospital; aeropuerto y puente sobre el canal, por monto superior a mil millones de dólares.

La Cámara de Comercio de Colón, en plena crisis rechazó siquiera dialogar con el gobierno, manteniendo así, muy conscientemente, viva la llama de la insurrección callejera. Y su presidente hasta se atrevió a pedir, por TV., que retiraran de Colón a todos los policías. ¿Han pensado los comerciantes y demás colonenses responsables lo que les hubiera ocurrido de haber quedado a merced de cientos de saqueadores, sin protección policial?

Tampoco han protestado los colonenses por tamaña irresponsabilidad de ese dirigente empresarial. Se les mentía a los ignorantes aseverando que la Zona Libre como tal estaba siendo vendida y no que se proponía era vender los lotes a sus actuales ocupantes, lo que en nada afectaba ni su normal operación ni los empleos de ellos, diciéndoles, además, que la Zona Libre es patrimonio de Colón, cuando se sabe que es bien nacional. La Ley 72 significaba el despegue económico de Colón pero pareciera que les interesa es que se los hagan todo. No olvidemos que el proyecto CEMIS también era bueno para Colón pero “la chiva se fue pa´l monte y se perdieron los chivitos” ¿Y qué dijeron o hicieron entonces los flamantes miembros de la Cámara de Comercio y las supuestas fuerzas vivas de Colón? ¿De quién es, pues, la culpa del atraso colonense sino de ellos mismos?

Si el Estado no debe vender sus tierras ¿Por qué callaron cuando se vendieron los kilómetros y kilómetros de Áreas Revertidas, que eran mucho más valiosas que las de Zona Libre, algunas hasta con mejoras construidas, que se repartieron a bajos precios principalmente quienes hoy se oponen a la Ley 72? ¿Debería, entonces, el Estado empezar a recuperar todas las tierras privadas para convertirlas en comunales? Esto nos convertiría en un Estado Comunista, como ya lo son las atrasadas y empobrecidas comarcas indígenas que, entre otros graves errores, no permiten la propiedad privada, que es lo que más determina el progreso de los pueblos.

La oposición a la ley 72 fue solamente excusa politiquera, tal como fueron los indígenas de Bocas y Chiriquí. Y vendrán muchas más porque la finalidad es impedir que el gobierno fomente el progreso sin importarles el perjuicio que nos causen a todos nosotros. Como parte de tal objetivo han montado campañas denigratorias para debilitar a la Policía Nacional, cuyos miembros arriesgaban sus propias vidas para controlar las turbas, muchos armados, de maleantes disfrazados de manifestantes.

Empresario.

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Lunes 17 de agosto de 2026