La feminización de la pobreza en Puerto Rico
Puerto Rico es una nación caribeña donde existe un alto nivel de pobreza y desigualdad social. Ambas situaciones se agudizan cuando examinamos el caso de la mujer. Más del 30% de las familias puertorriqueñas están dirigidas por mujeres que son las jefas de la familia, lo que en la mayoría de los casos les impide trabajar por tener que dedicarse al cuidado de sus hijos. Ante la ausencia de trabajo y de obtener un salario suficiente como para mantener la familia, estas dependen de la asistencia social que les brinda el Estado. En el año 2005, estas mujeres constituían el 78% de todos los habitantes bajo el nivel de pobreza. Estadísticas del empleo producidas por el DTRH, de Puerto Rico muestran una marcada diferencia negativa hacia la mujer en el empleo en relación con el hombre puertorriqueño.
Las investigadoras españolas Rosa Cobo y Luisa Posada, en un estudio sobre el tema de la Feminización de la pobreza, concluyeron que “La globalización, en su versión neoliberal, es un proceso que está ahondando cada vez más la brecha que separa a los pobres de los ricos. Sin embargo, no se puede desconocer que las grandes perdedoras de esta nueva política económica son las mujeres. En efecto, patriarcado y capitalismo se configuran como las dos macro realidades sociales que socavan los derechos de las mujeres, al propiciar la redistribución de los recursos asimétricamente, es decir, en interés de los varones.”
Otro estudio realizado por la estudiante Zaira Y. Rosario-Pabón y la doctora Luz E. León-López, de la Escuela de Demografía del RCM, de la UPR, se concluyó que “Las jefas de familia [en Puerto Rico] representan cerca de una tercera parte de los hogares de familia y tienen hijos menores. Dicha población se concentra en edades jóvenes y productivas. En este grupo se distinguen las divorciadas con proporciones muy similares a las nunca casadas. Más de la mitad de las familias estudiadas tiene dos o más hijos, un por ciento considerable de estos está entre las edades de 6 a 17. Cerca de la mitad alcanzó escuela superior, o un grado menor y está fuera de la fuerza laboral o desempleada. Este grupo presenta además, ingresos bajos y altos niveles de pobreza. “Estos hallazgos colocan a las familias lideradas por mujeres en posiciones vulnerables donde su estado de salud y el de sus dependientes puede verse comprometido; amainando así sus posibilidades de llevar una vida óptima y saludable.”
En Puerto Rico ha aumentado grandemente la emigración, principalmente hacia Estados Unidos. La misma está aumentando por las siguientes razones: Inestabilidad política, prolongada recesión económica, aumento en el desempleo y un aumento en la violencia. Cada vez se van más mujeres, una tendencia que se observa desde 2011. La mayoría de estas mujeres informan que emigran por estar retiradas o cuidar de un familiar enfermo.
Ante la presión de grupos feministas, el Gobierno de Puerto Rico creó la Comisión de Derechos de la Mujer.
(Última entrega)
Educador jubilado