La función de la fuerza pública
La fuerza pública está constituida por la Policía Nacional, el Servicio Nacional Aeronaval, Servicio Nacional de Fronteras, Servicio de Protección Institucional, Sistema Nacional de Migración y el Sistema Nacional de Protección Civil. Cuenta en su totalidad con aproximadamente 27 mil efectivos. En todos los niveles de la Fuerza Pública debe prevalecer un firme espíritu de disciplina, una decidida voluntad de servirle al país y una adhesión inquebrantable a todos los principios constitucionales y legales que forman el sistema democrático.
Por el espíritu de disciplina, por la lealtad inquebrantable a esos principios, por la solidaridad de la Fuerza Pública, por su eficiencia técnica y por su capacidad para garantizar la firmeza y la estabilidad de las instituciones, el Gobierno ofrece al país la paz que todos los panameños desean; la oportunidad para el que quiera trabajar y luchar dentro del orden pacífico, dentro del cauce legal, pueda tener la oportunidad de hacerlo.
La función que la Fuerza Pública ejerce o pueda ejercer es fundamental, porque de ella depende que todos los ciudadanos puedan ejercer sus derechos a plenitud, gozar de paz y de orden para realizar su trabajo, fundar sus hogares y levantar sus familias; y de la función que la Fuerza Pública realiza en Panamá depende, además, que la obra del Gobierno no se levante sobre arena movediza, sino que encuentre la base firme de la realidad actual e histórica de la Patria.
Las instituciones democráticas que el pueblo panameño escogió, están en manos de quienes tienen las armas de la patria, para defender su soberanía, su integridad y su dignidad.
En el seno de la Fuerza Pública todos sus integrantes gozan de las mismas garantías, del máximo reconocimiento a sus méritos; y son, precisamente las credenciales que cada uno va obteniendo, las que constituyen el mejor auxiliar en su carrera y en el aprecio por parte de sus superiores y dentro de la organización jerárquica de sus cuadros.
El presidente de la República, junto con el alto mando policial y con el ministro de Seguridad, debe procurar una dotación cada vez más eficiente y más cónsona con las necesidades de Panamá, un país de inmensas costas y de vías fluviales de importancia, dentro de las cuales una marina ágil, capaz y dotada de los instrumentos modernos, es indispensable para la seguridad, su fortaleza y progreso. Debe esforzarse a fin de que en el seno de la fuerza pública haya plena armonía y entendimiento entre las fuerzas que la integran; que la haya entre los comandos en todos los escalones del mando, y también entre la oficialidad y el resto del personal, policial o civil, que junto con ellos prestan, noble y desinteresadamente, su concurso y su esfuerzo al mayor brillo de la institución y la fortaleza de la Patria.
Vivimos dentro de una sociedad democrática y libre. El pluralismo significa que no hay una opinión, sino muchas; que no hay la imposición férrea del mando, sino el concurso que a través de las discusiones ofrecen los distintos grupos y los diferentes sectores. Precisamente, para que la libertad se ejerza con plenitud y para que la discusión pueda ayudar a analizar y resolver los problemas nacionales, es indispensable que la República se sienta asentada sobre sus bases, lo que garantiza en primer término, la Fuerza Pública Nacional.