La geografía en el siglo XXI, un compromiso con el hombre y el ambiente
En otras eras de la historia, la expansión política, la aventura o los descubrimientos geográficos abrían horizontes. Hoy los nuevos mundos son obra de la tecnología. Es el factor que infunde nueva vida en casi todo, incluso en la manera de hacerle preguntas al tiempo.
La época actual, más que todo las del pasado, tomado conjuntamente, vive en la inminencia del futuro.
Ahora bien, siendo visionarios, presenciamos que todas las esferas de la actividad humana han cambiado de rostro, de ritmo y de tono.
El cambio que vivimos es general y sin precedentes: todo potenciado, al cúmulo de métodos e instrumentos que ha creado la tecnología. El cambio social y la política misma tienen ahora nueva vigencia, gracias a los numerosos adelantos tecnológicos.
Esa revitalizada combinación de factores nos ha preparado un mundo diferente para el siglo XXI.
Sondeos de opinión pública llevados a cabo expresan un pesimismo general: predicciones de guerra nuclear, pestes, contaminación ambiental, desequilibrio ecológico, deterioro de la calidad de vida, el avance irreversible de la industrialización, fenómeno este que se expande a nuevos niveles y nuevas regiones geográficas multiplicándose así las demandas en bienes y servicios, la explosión demográfica, las migraciones, el hambre en diversas zonas del mundo y el fuerte precio exigido por el aparato económico a los recursos naturales para funcionar en las condiciones actuales, son factores de inmenso peso económico sobre los países.
Muchos opinan que estos males podrían ser el resultado de un grave descuido: la sociedad contemporánea no se ha preocupado por revisar los criterios de valor y la imagen ideal de la vida, a medida que la ciencia y la tecnología han ido incrementando nuevas condiciones de existencia.
La geografía se presenta como una ciencia imprescindible en el mundo actual, pues la calidad de vida del hombre depende del tipo de relación que establezca una sociedad con su entorno.
En particular, la geografía provee una forma de descubrir y organizar la información, explora la superficie de la Tierra y los procesos que la forman, examina a las personas como una sociedad, sus culturas y economías, estudia las relaciones entre la persona y su ambiente. Los geógrafos buscan la mejor forma de entender tan complejas relaciones.
En síntesis, la geografía del siglo XXI es una geografía más comprometida con los problemas del hombre y su ambiente, más libre en sus postulados y más responsable.
Es una geografía que ayuda sustancialmente en los avances e investigaciones de otras ciencias, apoyándolas, ya que su enfoque social relaciona el espacio y le permite aportar nuevos conocimientos y metodologías aplicables a los problemas del hombre y su ambiente.
El Departamento de Geografía de la Universidad de Panamá, fundado en 1939, se siente complacido de haber formado desde entonces, generaciones de geógrafos, cartógrafos, meteorólogos y más reciente, guías de turismo que hoy día sirven a su patria en innumerables y prestigiosas instituciones públicas y privadas, haciendo eco del ideal de nuestros próceres de querer un país próspero y justo para todos los habitantes.