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La gran verdad


REDACCION / PANAMA AMERICA

Los tranques generan estrés en la población. La realidad es que miles de personas salen cada día de sus casas pensando en la congestión vehicular que deben enfrentar por varias horas.

No importa adónde se dirija, de seguro deberá administrar su paciencia y armarse de calma para movilizarse en la ciudad. Incluso los opositores han utilizado esto como un argumento político para cuestionar al Gobierno.

Los tranques serán temporales, pero las obras que se construyen se convertirán en la solución de problemas sociales y de urbanismo. La cuota de sacrificio de la sociedad es alta, pero los beneficios a corto plazo serán incalculables.

Viajar en menos de media hora de Los Andes a la terminal de Albrook en un metro moderno, con especificaciones de primer mundo, será una experiencia nueva para miles de personas. En los países desarrollados se vivieron experiencias similares cuando se levantaron grandes obras. Nadie puede cuestionar un proyecto como el metro si no ha medido los beneficios del mismo. En 2013, la historia será muy diferente y la calidad de vida de los habitantes se transformará cuando las personas dispongan de más tiempo para sus familias.

Es un asunto de gran efecto para la calidad de vida de la gente y que muchos opositores prefieren explotar negativamente. Poder moverse por una ciudad como Panamá en pocos minutos es un verdadero lujo.

La inversión es millonaria, pero no se puede discutir que cuando terminen los trabajos del metro y las obras del reordenamiento de la ciudad todo cambiará.

Donde se eliminan los pasos peatonales para darle paso al metro deben haber policías a diario para garantizar la seguridad de las personas. El próximo año, cuando todo esté operando, habrá menos tranques.

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Lunes 17 de agosto de 2026