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La Guerra Fría aún se mantiene


Ricardo A. De León Borge / Msc. en Relaciones Internacionales

Corea del Norte vuelve a llamar la atención del mundo entero con sus provocaciones y amenazas de iniciar una nueva guerra en la península coreana, que, aunque parece improbable, si se llegará a dar traería consigo consecuencias graves para el mundo entero. El “estado de guerra” permanente en la península coreana es, como lo llamé en un artículo de 2010, uno de los “vestigios de la Guerra Fría” que aún convive con la modernidad y los cambios que han transformado el siglo XXI, y que en algún momento no muy lejano tiene que ser desterrado. Los esquemas de análisis han evolucionado pero, en este caso, hay que volver a los viejos conceptos y prácticas, por lo que se necesita un cambio radical allí.

Corea del Norte es un país pequeño y aislado, con alrededor de 24 millones de habitantes (de los cuales más de un 1 millón son miembros del Ejército), aún gobernado por una dinastía familiar dictatorial -"El 'Gran Líder', Kim Il-sung; su hijo, el 'Querido Líder', Kim Jong-il; y ahora el nieto y 'Líder Supremo', Kim Jong-un, que se han autoproclamado semidioses.

¿Conflicto? Sin embargo, los resultados más probables de las “bravuconadas” del joven Kim Jong-un serán nuevos acuerdos para dar más alimentos y ayuda económica, que es parte de lo que desea. La otra posibilidad es que se le impongan nuevas sanciones que debilitarán más al país.

Pyongyang juega más con la “ficha de negociación nuclear”, con esa ficha obtienen favores y cooperación que es muy necesaria para poder seguir la dictadura, el culto a la personalidad y un pueblo ciego. ¿Qué pasaría? Si las amenazas se llegarán a cumplir, el conflicto derivaría en graves e inmensas oleadas de refugiados que afectarían a China, además de la devastación de gran parte de la península coreana, pensando racionalmente, o sea, sin el uso de armas nucleares y/o químicas.

En caso de que el conflicto diera como vencedor a Corea del Sur, se podría pensar en una reunificación coreana que sería la mejor opción. De igual forma, la reconfiguración de la frontera sería desfavorable a China, que vería cómo Corea del Sur, un aliado estratégico de EE.UU. y con unos 25,000 marines estacionados en esa nación, estarían a pocos km de su frontera. Una victoria del Norte, es algo bastante improbable por las vastas diferencias militares y tecnológicas con el Sur. Jong-un y su cuerpo militar asesor están claros de esa situación, por lo que es difícil que inicien otra guerra.

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Viernes 14 de agosto de 2026