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La huelga del gremio médico

Por: Redacción 17/10/2013

Delfo A. De Lora Rivera (opinion@epasa.com) / Jubilado

El actual gobierno, pensando en los olvidados de siempre en el interior del país, aprobó la Ley 69, ley consultada y que recibió aportes del gremio médico en su confección, para poder utilizar los servicios de modo temporal de médicos especialistas extranjeros, para llenar las plazas vacantes en viejos hospitales, policlínicas y también de los nuevos hospitales, construidos por este gobierno en el interior.

Este gobierno ha cerrado la brecha de la necesidad de hospitales, clínicas en todo el país, y ha reparado viejos hospitales, pero el déficit de médicos especialistas sigue aumentando, primero por la negativa de los médicos especialistas panameños de servir en el interior por motivos personales, puramente económicos y de comodidad de mantenerse viviendo y trabajando en una metrópolis cosmopolita moderna como es la ciudad de Panamá. A ellos no les importa su “juramento hipocrático” ni las necesidades de sus compatriotas más humildes, quienes han tenido históricamente que trasladarse hacia la capital del país gastando extra en pasajes, atención médica y hospedaje para ser atendidos en las clínicas privadas de estos mismos médicos que no los quieren ir a atender en hospitales estatales en el interior.

Esta falta de médicos especialistas se ha debido también a la desidia, falta de sensibilidad social y comodidad política de los gobiernos anteriores de entrenar a los especialistas necesarios y obligarlos, mediante una ley, a cubrir la demanda. Esto es parte de lo que el presidente Ricardo Martinelli dice: “Hemos hecho más en cuatro años que todos los gobiernos anteriores en cuarenta”. Este gobierno ha entrenado muchísimos más médicos que el gobierno PRD anterior, según cifras de esta administración. Pero no es suficiente, por eso la necesidad “matemática, moral y humana” de enviar médicos especialistas al interior.

La cantidad de muertos por esta carencia por muchísimos años es difícil de cuantificar, pero estoy seguro que son cientos. Sin embargo, los médicos que se fueron a paro y ahora están en huelga permanente pareciera que no les importara la situación precaria de estos panameños humildes, solo sus intereses personales y de grupo privilegiado.

Ellos, los dirigentes médicos, argumentan que la ley aprobada busca la privatización del sistema de salud, que quieren reemplazarlos por médicos extranjeros. El ministro de Salud, Javier Díaz, leyó la ley, artículo por artículo, en un programa televisivo, Canal 2, y no hay nada de eso. Al contrario, la ley busca darles servicio a miles de panameños que ahora no lo tienen y a la vez proteger los intereses de los médicos panameños.

En el fondo, lo que los dirigentes de estos gremios médicos buscan es un triunfo político sobre el gobierno, si consiguen que la ley sea derogada como otras leyes anteriores. Además buscan crear y causar crisis y anarquía, junto con otros grupos organizados, miembros del “Frente Guacho”, para desestabilizar el país y al gobierno.

La oposición frente a una obvia derrota en las elecciones de mayo de 2014, ha unido y organizado bajo un común denominador, el “Frente Guacho”, todas las fuerzas. Solo hay que sintonizar los canales de oposición para darse cuenta de ello. Además la prensa escrita mediática hace otro tanto, dándole máxima cobertura y el asunto de Lavitola que han traído nuevamente a la palestra para tratar de involucrar a altos funcionarios y al propio presidente. El Gobierno se hubiera evitado este dolor de cabeza, como también los incidentes de Colón, en la Asamblea, en la ciudad capital y la Plaza 5 de Mayo si hubiera actuado con firmeza en contra de los dirigentes involucrados en los incidentes de Bocas del Toro.

Al Gobierno solo le queda una opción. Darle un ultimátum a los dirigentes de los gremios médicos y al “Frente Guacho” de hacer un alto a esta huelga ilegal, inhumana, descabellada y peligrosa, si no botaría a todos los dirigentes gremiales con un alto índice de motivos políticos y personales y cero motivos gremiales.

En nuestro país tuvimos por lo menos un precedente, cuando el PRD con Pérez Balladares al frente botó a todos los controladores del tráfico aéreo en huelga. Como también lo hizo el presidente Ronald Reagan con anterioridad por una situación similar. Aceptar el gobierno actual las “exigencias” de los “dirigentes gremiales médicos” y del “Frente Guacho”, de derogar una ley que es buena y que estoy seguro la mayoría de los panameños apoyan (convoquen los partidos del gobierno a los panameños que apoyan esta ley en un lugar como la Cinta Costera o el Parque Omar y se darán cuenta), sería un grave error político.

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Miércoles 12 de agosto de 2026