default

La humanidad de la mujer


A pesar de que cada mes de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer, lo cierto es que las mujeres de todo el mundo estarán completamente felices cuando ya no se celebre ningún día mundial de la mujer, porque la igualdad y sus derechos estarán equiparados a los del hombre; lamentablemente, esto aún no es así. Tampoco las mujeres del occidente cristiano, sobre todo las que supuestamente viven en el primer mundo, quieren apoyar un día así en pleno siglo XXI. Sin embargo, en muchos ámbitos de la vida, todavía siguen discriminadas y menospreciadas; un ejemplo claro lo viven las mujeres en la Iglesia; allí los hombres que dicen representar a Jesús, mantienen una falta de igualdad hacia ellas, aunque se sabe que Jesús tuvo entre sus seguidores a mujeres a las que nunca discriminó.

La “Declaración Universal de los derechos humanos” dice que todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros. Las constituciones de medio mundo dicen que todas las personas son iguales ante la ley, que los hombres y las mujeres tienen los mismos derechos. Esto que se da por sobreentendido para las mujeres del siglo XXI, dista mucho de lo que tuvieron que vivir en el siglo pasado en Europa, donde, por poner un ejemplo, hasta el año 1971, las mujeres no podían votar en Suiza.

Pero ¿cuál es el origen de esto? No muchas personas, tampoco muchas mujeres católicas saben que hace tan solo un par de años, la Radio Vaticana emitió una noticia sobre un nuevo Decreto de Fe: “Excomunión por ordenar en sacerdocio a mujeres”. ¿Qué significa esto? Que la Congregación de Fe de la Iglesia católica decretó que los obispos que ordenasen a mujeres como sacerdotisas serían excomulgados, naturalmente, también las mujeres en cuestión. En el artículo de la Radio Vaticana se citaba: “La sagrada consagración solo es válida para un hombre bautizado”.

Maximiliano Corradi

Colaborador

opinion@epasa.com