La Iglesia y la pedofilia
Es evidente que Benedicto XVI inició y continúa una cruzada que ponga fin a la pedofilia que practicaron por años muchos sacerdotes. Junto a la denuncia y la condena pública de tales prácticas, recientemente el Sumo Pontífice ha anunciado orientaciones para enfrentar el problema internamente. Por años en distintos países del planeta, miles de niños confiados por sus padres a la iglesia fueron víctimas de un comportamiento reprobable, sobre todo por provenir de la congregación de Dios, sin que el Vaticano tuviera la fuerza y el valor que ahora muestra el Papa Benedicto. Se trata de un ejemplo que la iglesia de Dios debe hacer suyo, es decir, todos los cristianos y católicos que seguramente estarán de acuerdo con el ejemplo dado por el Papa. Con la vigilancia y el celo con que cuida un padre a sus hijos, asimismo los cristianos del mundo deben velar porque en la Iglesia Católica se mantengan intactos los valores de respeto y solidaridad entre los hombres.
