La importancia del cambio
Les traigo una frase que me ha llamado poderosamente la atención, y creo que debe ser, indistintamente, para todo profesional. Entiéndase como profesional, no solo al egresado universitario, o de centro vocacional, sino a toda persona que se haya decidido por realizar un oficio remunerado, aunque este tenga un mínimo de teoría. Y la frase dice: "El cambio es a menudo deseable, frecuentemente necesario y siempre inevitable" (Anónimo).
Esta frase me ha movido a presentarles una convicción que se ha fortalecido en mis años de aplicación profesional: Para evitar o disminuir la resistencia al cambio, que es muy común en el ser humano, hay que involucrar, en su creación, a la mayor parte posible de las personas al mismo, antes que alguien se encamine a ejecutarlo. Se preguntarán ustedes por qué esto debe ser así. Pues, resulta que nosotros al colaborar cada uno dando nuestras opiniones en la creación o mejora de una metodología a ser aplicada, nuestro ego es estimulado, por lo que nos sentimos parte o dueños de tal metodología , y así no nos vamos a oponer al cambio al cual nosotros mismos hemos dado nuestro aporte antes que este termine de salir de su cuna.
Por lo tanto, ¿quién no se sentiría, además, orgulloso de ser parte gestora de dicho cambio?
De lo contrario, si lo realizan en esferas alejadas a nosotros, cual producto importado, el cambio venidero se percibirá como "cosa de otro mundo" que trastoca nuestro sistema de trabajo acostumbrado. (porque nuestra dignidad fue lastimada, por no habérnoslo consultado). Y, por más bueno que parezca, o se piense que tiene todos los visos de ser exitoso, posteriormente en su intento de imponerlo, o por más sutil que sea su aplicación, irá camino a ser considerado como una inversión de recursos que se perdió y que se pudo haber aprovechado en otras, más apremiantes necesidades.
No entiendo por qué habiendo tantos sicólogos en las instituciones gubernamentales, sus principales encargados no aprovechan la especialización de estos para lograr motivar a todo colaborador de la misma. ¡Vaya! Este es un lujo que no nos podemos seguir dando los países en vías de desarrollo. Porque, aunque digamos que nuestro destino sea siempre “endeudarnos para poder tener algo o suplir necesidades”, ya sea familiares o de “país en vías de desarrollo”, no es menos cierto que cada vez nos endeudamos más. Un buen ejemplo reciente lo es Grecia, que se quedó sin suficiente liquidez financiera. No sabemos cuál será el siguiente a quien le suceda. Y entonces... ¿Correremos a introducir nuestras cabezas en respectivos hoyos, como avestruces?
Administrador de Empresas (MBA).
