La incapacidad en el IDAAN
No se puede ocultar el sol con un dedo, y después de un mes de inestabilidad y deficiencia en el servicio del agua a más de un millón de panameños, la Dirección del IDAAN no puede seguir excusándose en argumentos baladíes: una lluvia que no ocurría en 300 años, una sedimentación incontenible. La sedimentación es el signo de este tipo de obras, no se puede mostrar con una sorpresa. La formación del lago de Alajuela permitió poner en marcha la represa de Madden Dan en 1935, y durante ese período las lluvias jamás dejaron de ser tan densas y copiosas como las de hoy. En ocasiones llovía sobre el área hasta doce días de seguido, y varias fueron las inundaciones de que se tienen noticias, al término que los propios peces se ahogaban. Lo más dramático son los diagnósticos que ofrece el IDAAN. Un diagnóstico implica la lectura correcta de las causas de un fenómeno y si se trata de la sedimentación ¿dónde están los dragados de urgencia, la limpieza misma de los conductos?, porque una información así supone el taponamiento de los conductos, es decir ¿se han tapado las enormes tuberías que conducen el agua a la ciudad? Por qué no se han abierto foros de consulta con quienes han tenido algún tipo de contacto con el funcionamiento de esta obra, considerando que se trata de un tema que afecta a todos por igual. ¿No impediría eso las tentaciones de quienes quisieran aprovechar políticamente este desastre?
