La incertidumbre productiva en el campo
Las pérdidas que cada año se vienen dando en las tierras más áridas del país no son un problema aislado, son la suma de diferentes problemas que en conjunto son producto del poco importa de muchos gobiernos, de la poca cooperación entre productores y quizás, al final, de un cambio climático ya pronosticado hace rato.
Desde niño, yo veía cómo se registraban pérdidas en el sector agropecuario y no le veía solución, sin embargo, así como hay productores que siempre tienen pérdidas de animales y cultivos, así también hay productores de avanzada que perdieron en un momento, pero hoy son productores élites con ganancias en el sector.
Es claro que el Gobierno tiene culpa, no contrata personal, no va a las fincas, las ferias ya son solo vitrina comercial, más que agropecuaria, cada gobierno nombra desde 2 hasta 5 ministros de Agricultura en cada periodo, sin que puedan resolver los problemas porque no les importa el sector, que es de donde viene la comida y que con el cambio climático definirá quiénes son ganadores y perdedores, señores y esclavos en un mundo donde el agua escaseará y la tecnología separará a los productores de los consumidores, cuyo salario o riqueza los hará esclavos de los primeros.
Durante años, países hermanos sufrieron los embates de la naturaleza, perdiendo cultivos para luego levantarse airosos, esos son los productores de o materia prima, son los que ponen el precio internacional, ¿saben por qué? Porque son productores, no son solo consumidores como gobiernos como el anterior y este quisieron y quieren hacer con nuestras tierras.
Siempre lo he dicho, el productor está bendito por Dios, ya que produce lo que otros comerán, y hoy está mejor equipado, dado que no solo podrá producir, también será guardián del mundo y sus recursos naturales.
Cada productor debe cuidar su agua, su suelo, sus árboles, pues estos recursos, al perderse, atraen más problemas, hoy aún hay tierras donde se produce agua en abundancia, donde es posible producir comida sin muchos insumos, donde el clima aún es benevolente, solo debemos incorporar tecnología, hay muchos ingenieros agrónomos desempleados que uniéndose a productores pueden producir comida en abundancia. Los productores solo deben buscar ayuda y no esperar a tener el problema en frente, sino mirar con luces largas, no culpar únicamente al gobierno de turno por sus desgracias productivas; es momento de actuar, no de mirar.
Llegará el momento en que la comida a nivel internacional se pondrá más cara, más escasa y tendremos que buscar alternativas de producción en apuros, mientras que de repente, en ese lapso, muchas personas podrían morir de hambre.
Nuestro deber humano como productores, profesionales y Gobierno es hacer algo ahora, unir esfuerzos y lograr minimizar y hasta eliminar el fantasma de la falta de recursos en el campo, con sembrar sosteniblemente, producir de acuerdo con estándares ecologistas, eliminar ciertas prácticas nefastas como la agricultura y la ganadería extensiva, fomentar el policultivo y los sistemas silvopastoriles, agrosilvopastoriles y técnicas de pastoreo como el Voisin o y el método Ayllu, aunado al bienestar animal, harán que la agricultura no solo sea productiva, sino ambientalmente sostenible.
No más corte de manglares, de bosques, de tecnologías de antaño que ya no aplican, es hora de ejecutar nuevos sistemas y no solo pensar en cuándo me tocará a mí o cuánto me darán por mi tierra, pues la tierra que se vende es pérdida, el dinero se acaba, y lo más probable es que los proyectos inmobiliarios con el tiempo fracasen al no haber una economía estable para venderlos; la agricultura nunca muere, es eterna si se sabe y se aprende a producir, lo demás tiene fecha de caducidad.