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La indecisión lo acabará 

Por: Redacción 13/02/2016

 

No soy constante en nada, monseñor. Toda mi vida ha transcurrido en un ir y venir, casi sin rumbo fijo. Soy indeciso por naturaleza. Dos veces estuve a punto de casarme y rompí con todo. Luego tuve un matrimonio que nada más duró tres años. No persevero en lo que hago. Soy de profesión veterinario. Pues no hay manera de que mantenga una clínica o que aguante en un puesto público por un tiempo. Cuando me aburro o encuentro cualquier excusa, dejo el trabajo. He tenido un par de clínicas y las he vendido. Tengo de mi padre una herencia que me da para vivir sin muchos lujos, pero sin preocupaciones. Claro que me gustan los animales y soy feliz curando, limpiando heridas, eliminando pulgas y garrapatas y atendiendo las mil enfermedades y problemas que tiene el ganado, los caballos, etcétera. Pero no me gusta estar en ningún lugar mucho tiempo. He tenido buenos amigos, pero con ellos soy igual. Por un tiempo desaparezco de sus vidas y luego los llamo y así no se puede cultivar  ninguna amistad. Vivo solo en una casa que mi padre me dejó y que es muy grande para mí. Quiero venderla, pero me da dolor separarme de ella porque me trae tantos recuerdos de mi familia. Mis dos hermanos viven en el extranjero. Curiosamente, al único lugar donde he pertenecido por años, casi desde los diez años, es a esa casa. Y no quisiera dejarla.

Estimado hermano, la indecisión tan profunda arraigada en su ser, además de ser una enfermedad del espíritu que le impide comprometerse en algo que valga la pena y le ayude a realizarse como persona, afecta la marcha de la humanidad en el sentido de que su contribución personal no se dará nunca. Quedará un vacío en la historia, como la piedra que se no se puso en el muro del castillo, dejando un boquete por donde se colará el invasor. Su vida pasará como la de una nube gris que no dejará una huella positiva en la marcha ascendente de la humanidad. La indecisión es extremadamente peligrosa. Impide su desarrollo integral, la puesta en marcha de sus dones y carismas al servicio de la comunidad.

Creo necesita reforzar estos elementos claves: 1. Encuentre una razón profunda por la que vivir y entréguese a ella.

 2. Cultive buenas amistades, que eso lo hará más fraternal, compasivo y solidario.

3. En el caso de su matrimonio, es lamentable la separación y debe usted investigar qué es lo que no le permite tener una relación estable con una mujer. Para eso, debe acudir a un psicólogo matrimonial.

4. Debe ahondar en lo que es realmente su vocación. Pareciera que escogió bien su carrera, pero no le gusta permanecer en un sitio como en una clínica ni trabajar para otro. Veo que debería crear algún estilo de trabajo que le permita dar de sí en todo lo que sea servicio a los animales, como montar alguna clínica móvil y dedicarse a viajar por los campos y ofrecer su trabajo. O quizá tener su propia finca y criar animales y con su conocimiento atenderlos y hasta venderlos.

5. Creo que hay un apego a la casa de su padre y en ese caso debería evaluar usted si esa posesión le hace bien a usted para poder dedicarse profesionalmente a lo que más le gusta, o le está impidiendo realizarse. En fin, probablemente esto no sea un gran problema, pero analice la situación.

6. Pero hay algo también muy necesario: hay que ser responsable con las tareas asumidas. Una cosa es que usted no se siente bien trabajando en un lugar fijo, otra cosa es no cumplir sus tareas. La perseverancia es necesaria en cualquier campo de la vida para triunfar. Decídase ya por un camino profesional y entréguese totalmente. Quizá por no necesitar dinero por la herencia de su padre se da usted el lujo de despreciar trabajos, pero no puede vivir toda su vida así, saltando de un lugar para otro. Así no hará nada provechoso para el mundo. Si quiere hacer algo que impacte, tiene que permanecer en un trabajo que llegue a promover un cambio para bien, como por ejemplo en su profesión de veterinario creando y asegurando salud en el reino animal. Y añado algo: trabajando para la gente pobre que tiene que lidiar con animales enfermos y medios tan rudimentarios en el campo, usted puede hacer un servicio notable cobrando lo mínimo. No me habla en su carta de su relación con Dios, pero permítame decirle que sin Él, nada lo llenará ni encontrará sentido profundo, pero con Dios usted será feliz e invencible.

Monseñor cmf.

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Viernes 24 de julio de 2026