La informalidad entredicha
Este “Chemito” no es boxeador. Pero tiene la extirpe, mandíbula y rapidez de manos como para ganarle al verde del semáforo. No obtiene grandes bolsas, pero sí carga una... de artículos electrónicos y CD piratas. Y recauda una suma al día que apenas le alcanza para sobrevivir.
Allí, entre el infierno de asfalto, la pitadera como deporte capitalino y los diluvios propios del trópico, “Chemito” no forma parte de los 1.2 millones de panameños asegurados, de acuerdo con la publicación “Panamá en cifras” del Instituto Nacional de Estadística y Censo.
Según Rogelio Alvarado, director de Análisis Económico y Social del MEF, hoy cuando se transita por las vías públicas, se aprecian menos vendedores ambulantes en las esquinas. Dicho fenómeno –agrega Alvarado– también se presenta en zonas aledañas a la capital y las urbanas del resto del país, porque es más difícil ahora encontrar personas para la limpieza de los jardines o de los hogares. Esto, a su juicio, es fácil de verificar en los clasificados de los periódicos.
Sin embargo, en la Encuesta de Hogares de marzo de 2012 se asegura que en el 2011 había 323,529 personas como trabajadoras por cuenta propia (referente de informalidad). En 2012 fueron más los trabajadores en esta condición: 383,243. O sea, considerando este indicador, el número de trabajadores en la informalidad aumentó en 50,000 personas, resultado que parece contradecir el anterior, sobre los asegurados y contribuyentes a otros impuestos directos.
Para el director de Análisis Económico y Social, esa no es la situación. La pieza clave: el tratamiento de la ubicación de la población indígena que hasta esta última encuesta, no se cuantificaban en la provincia en donde estaban residiendo y trabajando, sino en las áreas indígenas.
Más allá de tecnicismos y que, por otra parte, la calificadora de riesgo Standard & Poor´s nos mejorara la calificación de la deuda a mediano y largo plazo de BBB- a BBB, con perspectiva estable, el asunto es que todavía hay muchos “Chemitos” que se la juegan en la calle por el pan.
