La infraestructura vial
El gobierno del Presidente Martinelli ha prometido muchos planes viales para el país. En el presupuesto nacional pueden observarse los dineros asignados para inversiones públicas. Algunos se han anunciado con gran repercusión mediática, pero la mayoría de los acuerdos tomados por las autoridades, tales como la administración de corredores, la extensión de Cinta Costera, construcción del Metro, inversiones en nuevas vialidades nacionales y más puentes interurbanos, son por el momento sólo proyectos. Según los voceros oficiales están siendo sometidos a los vaivenes que impone el Estado. Mientras tanto los panameños desesperan en las calles por el estado deplorable de las calles, el tráfico, la falta de organización vial interurbana y las lejanas soluciones en perspectiva.
La infraestructura vial en Panamá es un tema difícil. La primera dificultad que debe enfrentar una nación subdesarrollada es el financiamiento de obras de infraestructura vial, debido a los enormes costos que implica. No obstante, aunque nadie espera milagros del sector oficial, sólo indicios que se está cumpliendo con una agenda transparente de obras públicas. De no ser así, el actual estado deplorable que tiene la infraestructura vial en la ciudad de Panamá se convertirá en un freno al desarrollo nacional. No sólo porque hay que resolver el agobiante problema, sino porque estas obras, debido a sus costos, hay que hacerlas con total transparencia. Las millonarias inversiones así lo exigen. En eso están de acuerdo los panameños y extranjeros que tienen que padecer las casi insalvables dificultades de movilizarse a tiempo y con seguridad por las calles del país.
