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La juventud, divino tesoro

Por: Redacción 02/09/2015

Alarmante la situación que vemos en nuestros medios de comunicación, niños que deberían estar jugando, pensando como niños, haciendo cosas de niños, están con arma en mano robando a los adultos que se supone debemos de corregir. Pero ¿qué hacemos ante esta ola de maldad que se nos avecina, sentarnos a esperar el terremoto que los adultos hemos creado con nuestras leyes y forma tan mediocre de pensar y vivir?

Hoy día no se le puede corregir porque todo se caracteriza en maltrato físico, verbal y hasta psicológico, si nosotros los padres que somos los que los alimentamos, educamos, damos un techo y todas las comodidades que tienen no los podemos corregir porque somos maltratadores, en la escuela no se le puede hacer una u otra cosa porque las madres vienen y pegan por sus hijos y ellos saben y entienden que si me porto mal, mi mamá o familiares, hechos los superhéroes, van a pegarle al educador. Entonces, quién le pone el cascabel al gato.

Si continuamos con esta situación de menores delincuentes vamos directo al despeñadero, sabemos salir a las calles para pelear por salarios, agua, luz, casas canasta básica, pero no sabemos prestar oído para las leyes que día a día se están creando en contra de padres y educadores en la forma de cómo educar a nuestra futura generación. O es que ellos no tienen derecho a ser educados. Y le es más fácil al Gobierno mantener miles de delincuentes, incapaces de pensar más que en el vicio y en el hurto a mano armada.

Padres de familia, educadores, gobiernos, esto no se trata de un simple atraco a mano armada, se trata de que debemos sentarnos y analizar las leyes que se están creando que son a favor de los menores, pero lo que estamos haciendo es criar monstruos que nos van a devorar a nosotros mismos.

Hay que buscar los mecanismos para que estos pequeños no se conviertan en los futuros matones de nuestro Panamá, el mal proceder debe tener castigos y los buenos también deben tener galardones. Si los padres no pueden hacer algo para que estos pequeños aprendan a comportarse, el Gobierno debe crear leyes, centros donde se les enseñe. Y no hablamos de meterlos preso y que cumplan una condena, sino crear leyes para que puedan ser juzgados y procesados de acuerdo con el delito que cometieron, aparte crear centros donde estos niños cuando salgan sean de beneficio para la sociedad, no una carga más.

Panamá se caracteriza por copiar costumbres y creencias de otros países, aprendamos, todos unidos, padres, educadores y Gobierno a enseñar y educar a estos niños que la paga del pecado es muerte y no solo hablemos de la muerte del cuerpo, sino que existen muchas otras y el estar privado de libertad es una de ellas. Dios Todopoderoso nos dice en su Palabra, al que se ama se corrige y con vara tomemos las medidas ahora que estamos a tiempo. Educa al niño y no castigarás al hombre.

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Viernes 31 de julio de 2026

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