La labor de los policías y la Ley
A raíz de las modificaciones propuestas a la Ley de la Policía Nacional, originalmente en la Ley 30 y que se conservan en los nuevos proyectos que la subrogarán una vez sean sancionados por el Presidente de la República, el director de la Policía Nacional ha manifestado que “son herramientas para que los Policías puedan hacer su trabajo de manera profesional”.
En una democracia, los estándares de conducta que deben exigirse a aquellos funcionarios encargados de hacer cumplir la Ley, incluyendo a los miembros de la Fuerza Pública, deben ser mucho más altos que los que se le exigen a cualquier ciudadano. Ello no requiere mayor explicación.
La Ley de la Policía establecía que la medida de detención preventiva, que podía ser dictada por un Fiscal de la República a cualquier miembro de la Policía que estuviera siendo investigado por la presunta comisión de un delito, se cumplía en las instalaciones policiales, y que no se decretaría la suspensión en el cargo, con el fin de que el policía siguiera devengando su salario. Esa era una medida sana de protección a un policía investigado y en aras de su derecho a la presunción de inocencia.
Sin embargo, los cambios que se han hecho, pueden estar abriendo la puerta a la impunidad.
