La lección de News of the World

Por: Redacción 17/08/2011

En la mayoría de los diarios de América Latina y Estados Unidos, la práctica de pagar a una fuente  por información o documentos que posee está prohibida. Casi nadie en esta parte del mundo convierte una relación de confianza con sus fuentes en una transacción comercial. 

En algunos países de Europa, en cambio, que los periodistas  paguen para recibir  información que posee una fuente es  habitual.

La información tiene un precio –dicen estos últimos- y a veces hay que pagar por ella, más si las revelaciones merecen que se hagan públicas.

Este debate  persiste y está lejos de concluir dentro del ámbito periodístico.

En lo que sí no hay debate, y las voces coinciden, es en un asunto: su rechazo a pinchar los teléfonos o correos  para conseguir información. Es decir, a cometer un delito.

Esa práctica fue habitual en el diario británico News of the World, que terminó cerrando acosado por la presión pública y por procesos que iniciaron las víctimas de los “pinchazos”, en su mayoría famosos y políticos. Ayer, el exreportero de ese diario Clive Goodman –preso por violar comunicaciones y según la empresa el único que utilizaba ese artilugio- dijo que hacía cuatro años que el espionaje telefónico era común en News of the World y que periodistas de “alto nivel” aprobaron tal práctica, en busca de primicias exclusivas. Es decir, fueron todos. No solo él.

Pagar por información –práctica rechazada por los diarios de Panamá- aún se acepta en algunos países. Lo que no se acepta  es violar la privacidad de las figuras públicas en busca de  información. Eso, además de  ser contrario a la ética periodística, es ilegal.

El periodista tiene innumerables herramientas para revelar lo que otros quieren ocultar y que tiene relevancia pública. Esto es, interés público.

Lo otro, lo de News of the World, es sencillamente un crimen.

Un delito.

Edición Impresa

Jueves 28 de mayo de 2026
banner
banner
banner