La lección vivida
Los chilenos y su presidente han demostrado de lo que es capaz un pueblo cuando se une en la búsqueda de un objetivo nacional. Durante la larga y difícil jornada llevada a cabo para el rescate de los mineros atrapados en las profundidades de la montaña, el mundo pudo comprobar la fuerza de los valores personales que permiten el avance de la humanidad. La constancia en el trabajo, la disciplina en el cumplimiento del deber, la solidaridad entre los seres humanos, el optimismo que brinda la fe en un destino de salvación, el amor expresado por la familia, el sentido patriótico en su actuar, el desinterés por figurar entre los primeros rescatados, y el trabajo en equipo fueron algunas de las actitudes inspiradoras que todos los que seguimos el proceso de rescate pudimos evidenciar viendo los gestos y escuchando las frases de los que atravesaron esta profunda experiencia de vida. A un lado el juegavivo, la pereza, el pesimismo, el interés mezquino, la imagen política ficticia, el reclamo estéril, la confrontación inútil, la descalificación excluyente, en fin, las demostraciones de miseria humana. Aprovechemos estas enseñanzas para ser mejores en Panamá, y así podremos llevar a nuestra nación al lugar de progreso y de justicia que se merece.
